Nueve lecturas para niños de dos a seis años para disfrutar este verano

Las vacaciones de los más pequeños de la casa son largas e intensas. Sol y mucha diversión. También es momento de aprendizaje y qué mejor manera de hacerlo que a través de la lectura

Nueve lecturas para niños de dos a seis años para disfrutar este verano

De mamas & de papas, El País, 17/08/2018

  1. Los disgustos: En este libro los niños aprenden que no pasa nada por tener disgustos y que hablar de ello les ayuda a que se les pase. La historia normaliza el sentimiento de la tristeza en los niños y los invita a que se apoyen en sus padres y amigos para superarlo. Los disgustos pasan como las tormentas para luego disfrutar de la calma y la alegría. Catherine Dolto estudió teatro y sociología y años después se convirtió en médico de cabecera. Además de “Los disgustos”, también se han traducido al castellano otras obras dirigidas al público infantil como son: “Las rabietas”, “La noche y la oscuridad” y “Los mimos”. En francés se puede encontrar más obras suyas que tratan de los padres (“Les papas”), los amigos (“Les amis”), el pequeño drama de hacerse pipí en la cama (“Pipi au lit”), entre otros.
  2. Elmer: En un rebaño de elefantes todos son felices y del mismo color… menos Elmer, que es multicolor. Sin embargo, Elmer es el elefante que da la alegría al rebaño. Pero un día abandona el rebaño porque piensa que todos se reían de él por ser diferente y decide encontrar un remedio para teñirse de color elefante. ¿Qué pasará cuando regrese con los demás elefantes? Este cuento ilustrado de David Mckee fomenta, además de los valores de amistad y solidaridad, el respeto hacia los demás. Elmer no era solo un elefante colorido sino el que alegraba la vida a los demás elefantes y era respetado y querido haciendo caso omiso a sus colores. Es un libro actual apropiado para niños de 3 a 6 años.
  3. ¡Que llega el lobo!El conejo sale corriendo a casa del gran ciervo anunciando: “¡Qué llega el lobo!”. El ciervo le deja entrar. Lo mismo ocurre con el cerdito y el osito. Hasta que llega el lobo y,… ¡le dan una fiesta sorpresa por su cumpleaños! “¡Que llega el lobo!” de Émile Jadoul juega con el prejucio del lobo que es tomado como el personaje antagonista en los cuentos, hecho que se ve subrayado cuando los animales corren hacia la casa del ciervo y le piden entrar. Sin embargo, el desenlace es sorprendente y divertido, una forma de reírse de los propios miedos que nos pueden bloquear y también una forma de no establecer juicios de valor sin conocimiento.
  4. ¿Puedo mirar tu pañal?: Ratón es muy curioso y le gusta mirarlo todo. Un día le pregunta a Liebre si puede mirar en su pañal y ella responde afirmativamente. Ratón pregunta también a Cabra, Perro, Vaca, Caballo y Cerdo y todos acceden a su petición. Ratón va viendo las cacas que hay en los respectivos pañales. Después, se juntan todos los animales y le piden mirar su pañal. Cuando Ratón les enseña lo que hay dentro del pañal, ¡está vacío! Todos sus amigos se quedan sorprendidos y Ratón les enseña que sus necesidades las hace en el orinal. “¿Puedo mirar tu pañal?” de Guido van Genechten es una invitación para los niños a usar el orinal y dejar el pañal de lado. El verano es una buena época para quitar el pañal y este libro puede ayudar a ello de una forma divertida y fácil.
  5. El monstruo de colores: El monstruo de colores se ha levantado confuso. Se ha hecho un lío con las emociones. Su amiga le ayuda a separarlas y colocarlas cada una en su bote. De esta forma dejará de sentirse raro. Con este libro pop-up los niños aprenderán de una forma fácil a identificar sus emociones para luego saber gestionarlas. La alegría, la tristeza, la rabia, el miedo y la calma son las emociones a las que se enfrenta el monstruo y a cada una se la relaciona con un color: amarillo, azul, rojo, negro y verde. ¿De qué color están hoy tus hijos? “El monstruo de colores” de Anna Llenas está siendo muy reconocido e incluso utilizado en los colegios en los cursos de infantil. Es sencillo, claro, directo y fácil de entender. Es una ayuda para los niños para poder expresarse y para los padres y educadores para comprender mejor a los pequeños.
  6. La ovejita que vino a cenar: Un lobo hambriento está harto de tomar sopa de verduras y desea tener una ovejita para prepararse un estofado. Justo en ese momento en el que formula su deseo llama a su puerta una ovejita que tirita de frío. El lobo la deja pasar y la pone cerca de la chimenea para que se caliente. Después la alimenta, le quita el hipo,… Todo el tiempo se va poniendo excusas para no comerla. “La ovejita que vino a cenar” de Steve Smallman y Joelle Dreidemy rompe con el tópico del lobo feroz: no sale a cazar y cuida de una ovejita en lugar de comérsela inmediatamente. Es una entrañable historia llena de humor que tiene un final sorprendente.
  7. El pez arcoiris: En lo profundo del océano vivía un pez muy bonito cuyas escamas tenían los colores del arcoiris y por eso era conocido como Arcoiris. Era admirado por los demás peces que le invitaban a jugar pero él nunca lo hacía. Un día un pececito azul le pidió una de sus escamas y el Pez Arcoiris se negó a ello y respondió de forma altiva y maleducada. El pequeño pez azul contó lo sucedido a los demás peces y todos dejaron de invitar al Pez Arcoiris a jugar con ellos y le ignoraron. ¿Qué pasó después? Lee el cuento y lo descubrirás. “El pez arcoiris” de Marcus Pfister habla fundamentalmente de compartir y de lo bien que te sientes al hacerlo, mucho más que siendo vanidoso y admirado. A los niños pequeños se les suele decir la frase “hay que compartir” para que dejen sus juguetes a otros niños; este album ilustrado refuerza esa frase sumándole la recompensa del bienestar.
  8. Te quiero (casi siempre): Lolo es un bicho bola y Rita es una luciérnaga. Él es fuerte, resistente, organizado y práctico; ella es ligera, con mucha imaginación y le gusta improvisar. Son muy diferentes y por eso se gustan. Pero un día las diferencias les molestan y lo resuelven tratando de ceder cada uno un poquito, sin perder cada uno su esencia y valorando al otro. “Te quiero (casi siempre)” de Anna Llenas es un libro cuyas ilustraciones refuerzan el texto, que es claro, directo y conciso. La historia habla de la comprensión hacia las diferencias y cómo estas pueden tener un efecto positivo. También trata de la convivencia y de la empatía para llevarse bien independientemente de la personalidad de cada uno.
  9. ¿A qué sabe la luna?: Los animales llevaban tiempo queriendo probar la luna y averiguar si era dulce o salada. Un día a la tortuga se le ocurrió pedir ayuda al elefante para conseguir su objetivo: “Si te subes a mi espalda, tal vez lleguemos a la luna.” Como no la alcanzaban llamaron a la jirafa. Otros animales cooperaron para alcanzar la luna: la cebra, el león, el zorro, el mono y el ratón. A veces hay deseos que parecen inalcanzables pero gracias a la perseverancia y el trabajo en equipo se puede conseguir el objetivo. ¿Y a qué sabía la luna? Eso lo descubrirás cuando leas la historia. “¿A qué sabe la luna?” de Michael Grejniec se utiliza para ayudar a los niños (a partir de dos años) a dormir. La historia es como un mantra que los acuna y a la vez los introduce en la historia donde querrán llegar a tocar y saborear a una luna juguetona que al principio lo pone un poco difícil.

Los colegios e institutos darán los certificados de inglés y valenciano por primera vez

El Levante, 18/08/2018

El Consell permitirá a los centros acreditar hasta el C1 de valenciano y el B1 de inglés al terminar el Bachillerato – Los títulos exigen la comprensión oral y escrita e impartir asignaturas en la lengua

Abierto el plazo de solicitud para las becas del ministerio para el curso 2018-2019

Plazo de solicitud: Del 16 de Agosto al 27 de Septiembre del 2018.

Próximamente en nuestra web (www.cristinaotaduy.com) tutorial con toda la información.

La crianza con apego podría ser la clave para la confianza

La crianza con apego podría ser la clave para la confianza

 

Sapos y princesas, El Mundo

Con tantas opiniones, recomendaciones personales, libros y artículos, todos sobre la educación de los hijos, puede ser difícil identificar el estilo de educaciónapropiado para ti. Pero existe un método que está basado en investigación más que los demás: Attachment Parenting (AP) o crianza con apego.

Este método prioriza el acercamiento emocional y físico entre padres e hijos.La investigación científica sobre el cerebro muestra que esta conexión fortalece el sentido de seguridad y confianza de los niños. A pesar de esto, algunos critican que es muy exhaustivo, anti-feminista y que causa que los padres pongan al niño por encima de su relación hasta un punto excesivo.

El objetivo de este método es aumentar la sensibilización sobre el profundo significado de la seguridad afectiva, a través de la educación. Además, el método puede reducir y, en última instancia, prevenir el maltrato emocional y físico infantil, la drogadicción, la delincuencia, los trastornos del comportamiento y las enfermedades mentales, que están absolutamente relacionados con vínculos tempranos no saludables.

1. Fundamentos

AP está fundamentado en más investigaciones que cualquier otro método de educación infantil. Viene de la investigación sobre el cerebro y tiene que ver con las neuronas y las sinapsis (los impulsos eléctricos que sirven para comunicar la información). Los patrones que estas conexiones forman en el cerebro de un niño están muy afectados por la relación entre el niño y sus cuidadores.

De forma simple, cuando un niño llora y se le calma con contacto físico, el niño se siente seguro y reconoce la voz y olor de los padres. Repitiendo esta acción, el cerebro del bebé crea un patrón neurológico que asocia a los padres con sentimientos de seguridad y confianza.

2. Cómo se hace

Empieza desde el día del nacimiento. Crear una conexión con el recién nacido es clave para que este método funcione. En lugar de dejar que el bebé llore y se calme solo, el método AP requiere que los padres cojan al niño.

Para que el niño desarrolle patrones en el cerebro que muestren seguridad, es muy importante desarrollar esta conexión y relación desde la infancia hasta los 6 años. Lo que los expertos sugieren es observar a tu hijo tanto como sea posible, prestarles atención y no dejarles nunca solos. Esto te permitirá saber cómo se siente tu niño, para que cuando se disguste sepas cual es el problema y puedas atender a sus necesidades.

Además, es muy importante ver el mundo a través de los ojos de los hijos, para comprender su desarrollo.

estar con tu hijo

3. Beneficios

Los beneficios principales de educar a un hijo basándose en los principios de AP son la confianza y la seguridad. Esto también comienza en la infancia, ya que los bebés que son consolados por sus padres aprenden a confiar en ellos y a sentirse seguros, mientras que los bebés que no lo son, tienden a ser inseguros. Cuando crecen, este sentido de seguridad afecta su interacción con el mundo.

Los niños que son seguros, confiarán en sí mismos para jugar con juguetes y tocar objetos desconocidos, mientras que los inseguros no. Esto es porque los patrones de su cerebro les dicen que si intentan algo, se pueden decepcionar.

Más tarde en la vida, los niños seguros que han sido educados con AP, tienen menos probabilidades de tener sentimientos de enfado reprimidos en su interior, mientras que los niños inseguros crecen con emociones negativas bajo la superficie. Estos sentimientos reprimidos suelen aparecer en relaciones románticas y causar problemas cuando la pareja les decepciona. Sin embargo, cuando un niño crece sintiéndose seguro, los beneficios le seguirán durante toda su vida.

7 Consejos para conectar con tu hijo

7 Consejos para conectar con tu hijo
Sapos y Princesas, El Mundo, 11/08/2018

Queremos a nuestros hijos y valoramos la conexión con ellos y nuestro tiempo con la familia, pero llevamos vidas muy ocupadas, enteramente inundadas por la tecnología y estamos constantemente conectados con las cosas que suceden fuera de nuestro hogar.

Por desgracia, es muy fácil ir perdiendo el contacto con nuestras relaciones más valiosas mientras respondemos rápidamente un email más, mandamos un WhatsApp a un amigo, publicamos una actualización rápida en Facebook o nos entretenemos en Netflix.

La buena noticia es que hay muchas formas muy fáciles para recuperar esas relaciones y desarrollar conexiones emocionales duraderas con nuestros hijos, y solo es necesario que dejemos el teléfono a un lado un par de horas al día.

Hoy en Sapos y Princesas te ofrecemos 7 sencillos consejos para mejorar la relación padre e hijo. Ahora ya no tienes excusa para no mejorar tu relación con ellos.

1. Juega con tus hijos

Jugar al pilla-pilla con ellos en casa, llevarlos a cuestas en una carrera de caballito o practicar deporte con ellos: todas son formas divertidas de jugar con nuestros hijos que a la vez, impulsan y nos ayudan a que nuestra relación con ellos sea más profunda.

Familia jugando al golf
Padre e hijo jugando al golf | Fuente: ShutterStock

2. Presta atención a sus sentimientos

Para ayudar a nuestros hijos a desarrollar una relación saludable con sus sentimientos, escúchalos, incluso cuando lloran y tienen rabietas. Hazles saber que estás ahí, abrázalos, arrúllalos y deja que se expresen. Acéptalos y presencia sus emociones.

3. Comparte tiempo de ocio de calidad con ellos de manera habitual

Fija períodos de 15 a 60 minutos y diles que vas a reservar un hueco para dedicarles ese tiempo solo a ellos, alejado de distracciones, móviles y redes sociales y préstales toda tu atención. Incluso puedes ponerle un nombre, sobre todo si tus hijos son preadolescentes o adolescentes, para que les resulte más atractivo. Evita la necesidad de sugerir o dirigir y déjales que sean ellos quienes te guíen.

4. Céntrate en ti mismo

En lugar de utilizar las redes sociales constantemente, aléjate del teléfono y las pantallas por 30 minutos diarios para volver a conectar contigo mismo. Prueba con la meditación, la lectura de revistas, pintar, escribir historias, el yoga o una caminata por la naturaleza. Tómate algo de tiempo diario para dejar que tus pensamientos y preocupaciones se vayan, para alejarte a propósito de las pantallas y ponerte en contacto con quien realmente eres. Esta práctica te ayudará a encontrarte a ti mismo y a dedicarle más tiempo y atención a tus hijos.

5. Mantén el contacto visual con tus hijos  

Llevarlos a la escuela, ir al trabajo, hacer las actividades y recogerlos es una rutina diaria que no nos ofrece el tiempo necesario para parar, tomar algo de aire y perspectiva y mirar a nuestros hijos a los ojos. Cada vez que puedas, cada vez que hables con ellos recuerda tomar contacto visual. Esto ayuda a construir una conexión y mantenerla a lo largo del tiempo.

Padre hablando con su hijo
Padre hablando con su hijo | Fuente: ShutterStock

6. Habla con ellos sobre los grandes interrogantes de la vida

¿Tu hijo de 4 años ya quiere saber de dónde provienen los bebés? ¿Tu hija de 8 años tiene dificultades para entender la muerte de su abuelo? Estas dudas son muy comunes y representan curiosidades relacionadas con los temas más complicados de la vida. Lo cierto es que puede parecer abrumador tratar de explicárselo a un niño, pero es necesario que lo hagas. Habla con tu pareja y decide cuáles son las 3 cosas más importantes que tu hijo debe aprender sobre ese tema. Después, habla con él. ¿Esperas que sepa que el sexo sucede cuando dos personas se quieren? Entonces por énfasis en que las personas que se quieren tienen bebés (puedes reservar los detalles del sexo para cuando sean más mayores). ¿Quieres que entiendan que aunque una persona muera sigue viva en todos aquellos que la conocían? Entonces cuéntaselo para ayudar a traerles paz y perspectiva. Lo importante es que no evites estos temas ni asumas que los niños no van a poder manejarlos o que no quieren aprenderlo de ti. Los niños necesitan aprender de sus padres y guiar sus pasos a través de sus enseñanzas. Toma como base tus propios valores y creencias y enséñales a partir de ellos, de forma amable y reflexiva.

7. Cuéntales más acerca de tu vida

Los niños quieren saber cómo era para ti hacer las cosas que ellos están aprendiendo a hacer ahora. Cuéntales tantas historias como puedas sobre tu propia infancia y adolescencia. Tus hijos deberían saber todo lo que quieran saber acerca de sus abuelos, cuándo aprendiste a montar en bicicleta, cuándo te enamoraste por primera vez y de quién, quién fue contigo a tu primer baile, dónde te ibas de vacaciones con tu familia, los libros que más te gustaban de niño o cómo eran tus amigos. Todos estos detalles les ayudan a sentirse más cercanos a ti y a tomar decisiones en sus propias vidas.

Cuentos para educar emocionalmente a nuestros hijos

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Sapos y princesas, El Mundo, 11/08/2018

La familia es la primera escuela de educación emocional de los niños. Como padres, tenemos la responsabilidad de educar las emociones de nuestros hijospara que tengan las herramientas necesarias para poder enfrentarse a los retos que la vida les depare. Además, una buena educación emocional de los niños desde pequeños se traducirá en una mejor relación y comunicación con ellos cuando sean adolescentes.

El primer paso para poder educar emocionalmente a nuestros hijos es aprender a gestionar nuestras propias emociones para poder ayudar a nuestros hijossi pierden el control. Cuando esto ocurre, no debemos unirnos a su caos si no ejercer como adultos el autocontrol para ayudarlos a entrar en calma y, una vez tranquilos, decirles qué pueden y qué no pueden hacer cuando sienten una emoción.

La psicóloga infantil Begoña Ibarrola, insiste en que debemos aprender a legitimar y respetar todas las emociones, “porque todas las llevamos en el  código genético y todas nos sirven para algo, por eso es tan importante que demos estrategias a nuestros hijos para que aprendan a gestionar sus emociones”. Los niños deben saber que no hay emociones buenas ni malas. Algunas nos hacen sentir bien y otras nos hacen sentir mal, pero debemos aprender a expresar todas ellas de forma adecuada y, como padres, legitimarlas todas para que aprendan a ponerles nombre.

El cuento como entrenamiento emocional

Títulos de la colección Disney Emociones SM
Títulos de la colección Disney Emociones SM

Begoña Ibarrola empezó a escribir cuentos hace muchos años y descubrió que el cuento es una herramienta fabulosa para que niños y jóvenes encuentren a través de sí mismos la clave para solucionar sus problemas. Para ella, “los cuentos son un entrenamiento emocional con una distancia de seguridad”. Sirven no solo para entretener sino para comprendernos a nosotros mismos. Los personajes de los cuentos viven todo tipo de emociones y los lectores perciben esas vivencias e intentan hacer suyas esas vivencias.

Los cuentos son un entrenamiento emocional con una distancia de seguridad

También nos anima a reservar un tiempo para leer un cuento con nuestros hijos aunque sepan leer porque “hay una función exquisita de encuentro emocional de padres con hijos a través de un cuento”. Es como un mediador, un elemento que propicia la comunicación y potencia el vínculo entre ambos.

Para ayudar a los padres en esta labor, SM se ha unido a Disney para crear una colección de libros para trabajar las emociones en casa, avalada por los consejos y la experiencia de la psicóloga Begoña Ibarrola. Seis títulos con los que los niños podrán descubrir sus emociones a través de personajes  emblemáticos de Disney como Mickey, Mike Wazowsky, Judy, Dory, Buzz, Woody y Olaf. Con ellos nuestros hijos aprenderán a reconocer y gestionar emociones como el optimismo, el enfado, la frustración, el miedo, los celos o la alegría. 

Aprender a preguntar cómo se sienten 

Es importante que les preguntemos cómo se sienten. Por sus gestos podremos saber que les ocurre algo y es bueno que pongan en palabras lo que les está pasando. Por eso, es muy importante que los niños, antes de que puedan hablar, vean a los adultos poner nombre a sus emociones. Preguntarles por qué están tristes o enfadados con un gesto de empatía para que se vayan dando cuenta de que hay unos gestos, una comunicación no verbal capaz de transmitirnos cómo se sienten. 

Cuando van siendo un poquito mayores hay que preguntarles si quieren hablar. “A la puerta del corazón de los niños hay que llamar, no se puede avasallar o agobiarles para que nos cuenten lo que les está pasando y cuando son adolescentes, aún menos”, explica Ibarrola. Basta con decirles que les podemos ayudar si nos cuentan lo que les pasa, pero que respetamos su intimidad. Decirles que nos cuenten si quieren y que si no estamos disponibles para cuando quieran. Si se han acostumbrado desde pequeños a hablar con los padres, el camino ya estará hecho, de ahí la importancia de educarles y crear un vínculo emocional desde que son pequeños.

Hay que llamar a la puerta del corazón de los niños

Cuando hay cambios hormonales, como en la adolescencia, hay cambios emocionales. Es muy importante que ellos conozcan ese proceso para que cuando lleguen a la adolescencia ya tengan adquiridos hábitos de control emocional, desarrollada la empatía, que les va a resultar extraordinariamente útil para su relación social con los demás. Si lo hemos hecho bien, también tendrán adquiridos hábitos para entrar en calma ante un conflicto para poder dialogar y buscar salidas.

“La neurociencia ya nos ha demostrado que las emociones influyen en el aprendizaje, en la conducta, en una mejora de la convivencia, también en la salud, pero, sobre todo, porque nos proporciona herramientas para nuestro bienestar. Nuestra felicidad tiene mucho más que ver con nuestro bienestar emocional que con la cantidad de conocimientos que tengamos”, afirma la psicóloga.

Y concluye, “si queremos que los niños tengan recursos y se sientan capaces de afrontar el futuro debemos educarlos en la incertidumbre, en manejar sus emociones y saber abordar el trabajo en equipo, ser empíricos y, sobre todo, aprender a ser felices, que es una asignatura que la escuela tiene pendiente”.

7 Claves para educar emocionalmente a nuestros hijos

  1. Conocer lo que sentimos como padres y saber lo que sienten nuestros hijos.
  2. Sintonizar emocionalmente con ellos a través de la observación, la escucha y la empatía.
  3. Legitimar todas las emociones y no hacerles sentir mal por lo que sienten.
  4. Acompañar sus emociones, celebrar pequeños éxitos y acompañarles en momentos más complicados para ayudarles a gestionarlos.
  5. Valorar el mundo emocional como fuente de información de nuestros hijos.
  6. Crear un vínculo emocional que nos permita hablar dentro de la familia de lo que sentimos.
  7. Celebrar lo bueno del día a día sin ocultar los problemas.

¿Tu hijo no para de enfadarse este verano? Cinco pasos para controlar su ira

La forma en la que los padres responden ante el enfado de su hijo influye de manera significativa en el aprendizaje de este a la hora de manejar sus propias emociones

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De mamás & de papás, El País, 09/08/2018

Los niños se enfadan. También en verano. Todos nos enfadamos. Pero, tal vez, sean los menores los que lo tengan más dificultad a la hora de lidiar con ello por carecer de habilidades de autogestión de emociones y autocontrol que se adquieren poco a poco con la edad. El problema no es la emoción, sino el comportamiento que puede estar asociado.Tener una respuesta poco adaptativa hacia una situación que nos desagrada, según los expertos, ni es sano ni seguro. Y no lo es porque puede tener consecuencias negativas para el pequeño como son: el aislamiento social, la dificultad para relacionarse con su entorno –escolar, familiar o social– o llegar a carecer de límites en su conducta que le pueden llevar a romper cosas, gritar o pegar.

El enfado en la primera infancia, normalmente, se manifiesta de distintos modos: el niño puede empujar, golpear, pellizcar, morder o gritar. A medida que nuestros hijos crecen, estos adquieren habilidades lingüísticas más complejas y empiezan a desarrollar la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Adquieren empatía y llegan a comprender mejor el efecto de sus actos y palabras, expresando verbalmente su enfado y no físicamente. Sin embargo, hay niños que crecen y siguen teniendo dificultades para hablar o para dominar sus impulsos. Aunque suelen luchar para controlar sus sentimientos de enfado, siguen respondiendo de forma agresiva negándose a obedecer las normas tanto en la escuela como en casa.

¿Qué podemos hacer los padres?

La manera en la que los padres respondan ante el enfado de sus hijos va a influir de forma significativa en cómo aprenden los niños a manejar sus propias emociones. Estos necesitan, muchas veces, una guía para poder expresar y dominar sus emociones, sentimientos y comportamientos correctamente, según explican expertos del Departamento de Psiquiatría de Niños y Adolescentes de la Universidad de Nueva York. Para conseguirlo, los progenitores pueden fomentar la adquisición de habilidades eficaces para manejar el enfado y la ira de sus hijos. Cinco cosas que podemos hacer para ayudarles:

  • Ponerse en la piel del otro. La empatía es fundamental para que los niños superen un enfado de forma positiva. Preguntas como “¿Cómo crees que se siente mamá cuando te enfadas?” o “¿Por qué crees que papá ha hecho esto?” son fundamentales. Así el niño aprende a ponerse en la piel del otro y entiende que todos los seres humanos tenemos sentimientos, por qué actuamos como actuamos y, sobre todo, a gestionar poco a poco sus propios impulsos y emociones.Poner palabras a los sentimientos es el mejor comienzo.

  • La escucha activa: los padres deben explicar a los niños que no es lo mismo sentir frustración que mostrar con comportamientos agresivos esta emoción. Lo importante es transmitir calma y sosiego. Además, ponerse físicamente a su altura ayuda, pero no es suficiente. Tenemos que conseguir que el niño exprese cómo se siente, adaptando nuestra conversación a palabras que entienda, sobre todo con los más pequeños.

  • Con cada enfado, el niño puede aprender. Cada vez que el niño consiga controlar su ira, es un buen motivo para hacérselo saber con el fin de que en el siguiente enfado haga lo mismo. Por el contrario, si le cuesta, si sigue reaccionando de una forma inadecuada, hay que enseñarle a redireccionar esa ira, las veces que sean necesarias, hasta que lo consiga.

  • Cualquier actividad que le ayude a controlar su ira es más que bienvenida. Correr, bailar, escuchar música o nadar, entre otras muchas actividades, puede ayudar al pequeño a descargar su ira de una forma positiva a la que vez que enriquecedora.

  • La importancia de la respiración: muchas veces cuando nos enfadamos no somos conscientes de que nuestra respiración y pulso se aceleran. Hacer que el niño se pare y focalice su atención en su respiración es una técnica muy sencilla y efectiva.

4 Apps para localizar a nuestros hijos si se pierden en vacaciones

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Sapos y princesas, El Mundo

El verano es una estación maravillosa en la que podemos descansar y divertirnos con la familia. Pero también tenemos que extremar las precauciones con la seguridad de nuestros hijos. Muchos padres tienen miedo de perder a sus hijos en la playa, la montaña o los centros comerciales. En la actualidad podemos encontrar muchas apps para localizar a nuestros hijos. Gracias a la geolocalización tenemos la posibilidad de buscar a los niños y los adolescentes  en cualquier lugar y a cualquier hora.

Localizar a los hijos: Una prioridad para los padres

Según un estudio reciente el 25% de los padres españoles de niños de 3 a 10 años admitió haber perdido a uno de sus hijos durante las vacaciones de verano. Un grave problema que preocupa a todos los padres cuando llegan los meses de verano. Los padres españoles encabezan la clasificación de los más despistados con los italianos y alemanes.

Para encontrar a sus hijos el 75% confesaron que habían pedido ayuda a otros miembros de la familia o amigos, el 49% se había dirigido a extraños y solo el 12% había alertado a policías o empleados de los lugares donde habían desaparecido sus hijos. La geocalización puede resultar muy útil para encontrar a los niños en estos momentos de pánico y preocupación.

En la actualidad existen medios eficaces de localización como las pulseras, dispositivos GPS en mochilas y zapatos y estas conocidas y eficaces Apps. Buenas opciones para encontrar a nuestros hijos rápidamente, aunque la mejor es la tradicional: no quitarles nunca los ojos de encima cuando estemos en espacios abiertos o llenos de gente.

Apps para localizar a nuestros hijosApps de localización útiles

Casi todos los padres hoy en día ya tienen un teléfono móvil o smartphone con posibilidad de instalación de aplicaciones. En verano puede resultar muy útil instalar cualquiera de estas aplicaciones para localizar a nuestros hijos en esos momentos en los que se nos han despistado y no les encontramos.

Incluso algunos dispositivos móviles como los iPhone tienen una herramienta como por ejemplo ‘Buscar mi iPhone’ para identificar la localización de un dispositivo en caso de pérdida o robo simplemente por el ID. Un gadget gratuito que permite localizar el dispositivo y por lo tanto al niño que lleva el móvil. Os vamos a hablar de 4 sencillas aplicaciones que os ayudarán a buscar a vuestro hijo si se despistan en algún momento pero podéis encontrar seguro muchas más igual de útiles y efectivas.

1. Family Locator

Una aplicación muy simple ideada para localizar con exactitud a los miembros de la familia. Los padres deben agregar sus contactos uno por uno introduciendo su nombre, número de teléfono y cuenta de correo electrónico. Cuando lo hayan hecho podrá encontrar a sus hijos gracias a Family Locator en un mapa que se actualiza en tiempo real. Es una aplicación gratuita y está disponible para iOS y Android. Cuenta también con una versión de pago, que ofrece un historial de las ubicaciones de los niños que permitirá a los padres saber dónde están sus hijos.

2. Life360

Una sencilla aplicación gratuita diseñada de forma para conocer la ubicación de familiares representados por círculos en un mapa.  Life360 está disponible para iOS y Android y para que funcione hay que sincronizar los contactos telefónicos del usuario. Entre sus utilidades está también un botón de pánico, que sirve para que los hijos puedan enviar a sus padres una alerta de auxilio. Existe una versión de pago que ofrece un servicio de asistencia de emergencia e incluso un seguro en caso de robo.

3. Find My Friends

Una app también muy sencilla gracias a la cual los padres tienen a sus hijos localizados vía GPS. Muy práctica Find My Friends para localizar a los más pequeños e incluso también a los mayores en un mapa en cualquier lugar. Ofrece un sitio centralizado para compartir tu ubicación y enviar mensajes en tiempo real. Una aplicación que también sirve para compartir tu ubicación rápidamente desde cualquier teléfono en caso de emergencia. Ofrece también una lista rápida y práctica para emergencias con localización de servicios como la policía y lugares de interés como hospitales.

4. Glimpse

Por último, otra aplicación útil puede ser Glimpse que permite saber cuál es la localización de cualquier miembro de la familia.  Funciona sin problemas entre iPhone y Android. Permite crear un grupo de acceso solo por invitación en el que todos los miembros pueden verse unos a otros en un solo mapa. Por ejemplo, puedes crear un grupo familiar y los miembros de la familia podrán estarán fácilmente en contacto al compartir o hacer una solicitud para todos a la vez.

La tecnología de la geocalización puede resultar en estos casos muy útil a los padres y ayudarles a localizar a sus hijos. Incluso en futuro se desarrollarán más sistemas para poder localizarles. Pero siempre la prudencia y la atención constante de los padres es fundamental para que nuestro hijo no se despiste en un minuto.

Recomendaciones para el verano de los pediatras

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Sapos y princesas, El Mundo

Se habla de golpe de calor cuando la temperatura corporal pasa de los 40° C y se produce por un fallo en el sistema que regula la temperatura en nuestro organismo. La exposición a la luz y el calor pueden causar trastornos, como erupciones en la piel, sensación de fatiga transitoria, calambres y agotamiento por calor. Según recoge la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) en la web Familia y Salud, “el agotamiento por calor es el cuadro más frecuente y se debe a disminución del contenido de agua, de sales minerales o de ambas. Esto provoca debilidad, náuseas/vómitos, anorexia, cefalea, mareo, calambres y, con menor frecuencia, ansiedad, irritabilidad, sensación de desvanecimiento o incluso síncope”.

Los niños deben estar especialmente protegidos de la exposición solar y ser educados para mantener conductas eficaces de fotoprotección. Los pediatras de Atención Primaria se muestran realmente preocupados y creen que “es necesario que la sociedad y, sobre todo los padres, se conciencien de que es importante proteger la piel y los ojos del sol”.

Según la AEPap “durante la etapa infantil y adolescente hay que establecer los hábitos saludables dirigidos a la protección solar y a la prevención del cáncer de piel, quemaduras solares y otras lesiones”.

De esta manera, la AEPap considera que es necesario fomentar la colaboración mediante campañas escolares y comunitarias que promuevan la prevención de la exposición excesiva a la radiación UV en la infancia y la adolescencia.

Los efectos de los rayos ultravioleta aumentan por el viento y las propiedades reflectoras de la superficie del suelo; la arena refleja entre un 10% y un 25% de estos rayos, por lo que la exposición de los bañistas es especialmente intensa.

Los niños rubios, de ojos azules y con piel clara son los que precisan una fotoprotección más alta. En este sentido, los pediatras de AP aseguran que “utilizar un fotoprotector adecuado durante los primeros 18 años de vida puede reducir hasta un 78% el riesgo de cáncer cutáneo en la edad adulta”.

Además, la web Familia y Salud recoge los siguientes consejos y recomendaciones de cara al verano:

Para los viajes

– Es aconsejable llevar un botiquín para poder tratar pequeños cortesquemaduras o diarreas.

– Si se viaja a un país europeo, es recomendable solicitar previamente la tarjeta sanitaria europea.

– Para viajes a países exóticos, se debe consultar la posibilidad de poner algunas vacunas recomendadas para esos lugares. (Viajes internacionales, ¿me tengo que vacunar?). Consultar según el país al que se viaje. Los centros de vacunación de cada provincia se pueden consultar en la web del Ministerio de Sanidad: Centros de Vacunación Internacional.

– Si se viaja en coche hay que utilizar el sistema de retención adecuado, especialmente si se viaja con bebés, cumplir las normas de seguridad vial y, si es necesario, utilizar fármacos contra el mareo.

Fomentar la actividad física y los juegos

El periodo de vacaciones es una oportunidad para realizar y fomentar la actividad física al aire libre y en familia. Según la AEPap, “el deporte produce beneficios para la salud de la infancia, enseña habilidades importantes de la vida y aumenta la confianza en uno mismo”. No obstante, los pediatras de Atención Primaria recuerdan que “es importante estimular el deporte en niños fomentando la igualdad y no dejarse vencer si al niño no le gusta el deporte”.

Las vacaciones son también una oportunidad para jugar en familia. Además, “el juego tiene un papel importante para favorecer el desarrollo de los niños y nos ayudará a realizar actividad física divertida”, apuntan desde la AEPap. “Es importante que los juegos y juguetes fomenten la igualdad y que sean seguros”, añaden.

Se pueden ver algunas ideas en la sección de RECURSOS: Libros para padres: ¡A jugar! Compartir juegos con vuestros hijos es una experiencia muy positiva para toda la familia (y puedes recuperar juegos tradicionales de tu infancia).

También es tiempo de piscinas, uno de los lugares preferidos por los niños en el que podremos disfrutar en familia. Es importante seguir las recomendaciones para disfrutar del agua con seguridad.

Dedicar tiempo a la lectura

La lectura mejora la capacidad y el progreso lingüístico de los niños. De hecho, cuanto antes se expone un niño a la lectura, mejor es su capacidad lingüística y sus habilidades en ese sentido. La lectura no solo inspira el desarrollo del lenguaje en el niño, sino que también es una buena forma de establecer vínculos duraderos entre padres e hijos.

“Es muy positivo para los niños que fomentemos la lectura desde edades tempranas. Leer en familia es una actividad saludable y leer en voz alta a los niños mejora su desarrollo y fortalecerá vínculos afectivos”, comentan desde la AEPap.

En la sección de RECURSOS de la web hay un amplio catálogo de cuentos y libros. También se ha incorporado una sección en la que se presenta una  selección de libros recomendados.

Movimiento Actívate: come sano y muévete

Desde la web Familia y Salud también sugieren consejos o recomendaciones adolescentes. En este sentido, la actividad física es una buena propuesta y un hábito imprescindible y subrayan que “en España, los adolescentes hacen poco deporte. Una propuesta para solucionar este problema es el Movimiento Actívate: come sano y muévete. Debemos fomentar una práctica segura de las actividades deportivas”. Asimismo, conceden gran importancia a realizar actividades saludables e indican que “hay que darles alternativas para que no realicen actividades poco saludables como el botellón y hablar con naturalidad sobre temas como el tabaco y el alcohol, las drogas o la sexualidad.”

Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap)

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria se constituye como una Federación de Asociaciones de Pediatras que trabajan en Atención Primaria (AP), de carácter científico y profesional, sin fines lucrativos, que representa a más de 3.500 pediatras de AP en el estado español.

En su seno se encuentran diferentes Grupos de Trabajo sobre diversas materias (Grupo de Prevención en la Infancia y Adolescencia, Grupo de Vías Respiratorias, Pediatría Basada en la Evidencia, Docencia MIR, Cooperación Internacional, Patología del Sueño infanto-juvenil, Grupo de Investigación, Grupo Profesional, Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, Grupo de Educación para la Salud, Grupo de Patología Infecciosa, Grupo de Ecografía Clínica Pediátrica, Grupo de Relaciones con Europa y el Grupo de Gastro-Nutrición).

Los objetivos principales de esta Asociación son:

  • Promover el desarrollo de la Pediatría en la Atención Primaria
  • Buscar el máximo estado de salud del niño y del adolescente
  • Promocionar su salud, prevenir la enfermedad y facilitar su recuperación en caso de contraerla
  • Fomentar y ejercer la docencia sobre Pediatría de Atención Primaria del pregraduado y postgraduado (Médicos Residentes de Pediatría
  • Médicos Residentes de Medicina Familiar y Comunitaria y profesionales del ámbito de la Atención Primaria)
  • Fomentar y ejercer la investigación
  • Coordinar los diferentes programas sanitarios relacionados con el niño
  • Recoger los problemas e inquietudes relacionados con el ejercicio de la Pediatría de Atención Primaria
  • Representar los intereses de sus socios en el marco de las leyes y ante los distintos organismos (Administraciones Públicas Sanitarias y Docentes, otros órganos o entidades Nacionales o Internacionales), y coordinar con otras asociaciones similares  (regionales, nacionales o internacionales) actividades y proyectos encaminados a la mejora de la Pediatría en Atención Primaria.

5 Maneras de ayudar a los adolescentes a sentirse bien consigo mismos

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Sapos y princesas, El Mundo

La adolescencia es una etapa complicada, el colegio se vuelve más duro, hay que empezar a elegir opciones para una futura carrera profesional y para colmo, deben empezar a definir sus personalidades y su forma de ser para pasar a la vida adulta. Esto a muchos adolescentes les produce un aumento de ansiedad que hace que cuando lleguen a universitarios sean perfeccionistas que se miden contra estándares idealistas e imposibles de alcanzar. Por ello, es difícil para los adolescentes sentirse bien consigo mismos.

Un estudio de 2018 sugiere que la percepción que los adolescentes tienen de sí mismos juega un rol central en su bienestar emocional. Aunque hay otros aspectos que contribuyen a su bienestar, todo apunta a que sentirse bien les ayuda a conectar con otras personas y a beneficiarse de las oportunidades que les ofrece la vida.

Basándonos en esto, hemos recopilado cinco ideas para que puedas sugerir a tus adolescentes y ayudarles a mejorar su autoestima y así, empezar a sentirse bien consigo mismos:

1. Ejercicio físico

Una y otra vez, numerosas investigaciones han demostrado los beneficios del ejercicio físico sobre el cuerpo y la mente. Casi 40 estudios internacionales han determinado que sólo el ejercicio físico puede mejorar la autoestima de manera considerable, sobre todo si el ejercicio se realiza en espacios supervisados o dedicados al deporte.

Hay que tener en cuenta que la auto percepción de los adolescentes tiene mucho que ver con su sentido del atractivo físico, y el deporte ayuda a mantener una imagen bonita de su cuerpo. Así que debes animarle a realizar más ejercicio en el instituto y fuera de él, como por ejemplo deportes de equipo como el fútbol y baloncesto, entrenamiento de fuerza, correr, nadar, yoga, pilates, karate o incluso defensa personal.

Así, el adolescente no solo experimentará cambios en su cuerpo, sino también en su mente. Salir a hacer ejercicio hace que estén más fuertes, más sanos y que tengan más confianza en sí mismos.

2. Auto compasión (no autoestima)

La autoestima lleva irremediablemente a una evaluación de uno mismo, y eso trae el peligro de descubrir nuestros defectos y de verlos como algo insalvable. La auto compasión, en cambio, lleva a tratarse con amabilidad, apertura y aceptación y evita el estar concentrados en el resultado.

Está demostrado que practicar la auto compasión hace que uno acepte sus defectos, se dé cuenta de que los demás también tienen dificultades y de esta manera, uno se trata con la misma amabilidad que trata a los demás. Porque nadie es perfecto y nadie lo será nunca. Así que cuanto antes se acepten a sí mismos mejor les irá.

3. Evitar las comparaciones sociales

Un enfoque en la autoestima también lleva a compararse con otros. Y si los adolescentes ya sienten muchas veces (sin fundamento) que son el centro de atención, compararse con otros puede hacer que se enfoquen en buscar su identidad en relación con los que les rodean.

Y las redes sociales, como Instagram, no ayudan porque incitan a la comparación de vidas normales con fotografías preparadas tomadas en momentos ideales. Esto hace que empiece a haber estudios sobre la relación entre la depresión y la ansiedad adolescente con las redes sociales. Una alternativa sana a estas redes es la App Maverick, que conecta a los niños con modelos a imitar y les anima a explorar su creatividad. Y si no siempre está la opción de dejar de usar ocontrolar el uso de las redes sociales.

Esta comparación social también existe fuera de las redes sociales y el colegio es uno de esos sitios. Las notas públicas y las agrupaciones no respetan los errores naturales del proceso de aprendizaje ni el progreso individual de cada alumno. En este sentido, el colegio puede tomar algunas medidas para evitar la comparación social, como no hacer públicas las notas de cada alumno, ofrecer oportunidades para repasar y rehacer trabajos y reconocer los pequeños éxitos individuales.

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4. Aprovechar habilidades específicas

Muchos adolescentes se sienten mal consigo mismos porque les parece que no hacen bien lo que sus amigos hacen bien. Pero tienen sus propias fortalezas. Si averiguas los intereses y talentos de tus hijos podrás ayudarles a cultivarlos. Para ello, puedes buscar actividades centradas en sus habilidades y así conseguir que estén más confiados, capaces e inspirados.

5. Ayudar a otros (especialmente si son desconocidos)

Cuando los adolescentes ayudan a otros, se sienten mejor consigo mismosporque no piensan en sí mismos. Esto hace que sean más positivos. Para ayudarles con esto, apoya voluntariados y servicios comunitarios y aprovecha su interés por cambiar las cosas. También pueden trabajar con ONGs, de forma presencial o a distancia o simplemente hacer de profesores particulares.

Cómo evitar los golpes de calor

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Sapos y princesas, El Mundo

Sin duda, el verano es la época del año más esperado por todos, pero las altas temperaturas, en muchas ocasiones, conllevan consecuencias graves de salud como los golpes de calor. Y es que el verano ha llegado a nuestro país para quedarse (o al menos eso parece) durante una larga temporada.

Cómo prevenir los golpes de calor

Los golpes de calor se producen cuando el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura, que se va incrementando rápidamente y puede alcanzar los 40,6º C. Para evitar llegar a esta situación, hay que utilizar el sentido común y seguir esta serie de consejos.

  • Evita la exposición al sol, sobre todo en las horas centrales del día.
  • Evita hacer ejercicio físico intenso en las horas de más calor.
  • Si te notas cansado o mareado, intenta llegar hasta un lugar fresco, ventilado, a la sombra y aflójate la ropa.
  • Intenta estar el mayor tiempo posible en lugares con aire acondicionado.
  • Usa sombreros, gorras y gafas de sol.
  • Extremar la precaución con niños y ancianos.

Síntomas

Detectarlos es fácil si sabemos cómo, y para ello debemos estar atentos a estos síntomas:

  • Calambres musculares (en piernas, abdomen o brazos)
  • Sequedad y/o piel roja
  • Agotamiento
  • Fatiga
  • Nauseas o vómitos
  • Dolor intenso de cabeza
  • Pérdida de conocimiento

Cómo actuar

  • Traslada a la persona afectada a un lugar a la sombra.
  • Colócala en posición tumbada con la espalda recta y las piernas levantadas, para favorecer la circulación de la sangre.
  • Humedécele el rostro con una esponja o paño húmedo, pero no le des de beber si se encuentra inconsciente porque podrías ahogarla.
  • Si su temperatura no desciende, presenta pulsó débil y palidez o sabes que sufre de enfermedades cardíacas, acude inmediatamente al médico.

Grupos de riesgo

  • El golpe de calor clásico afecta predominantemente a ancianos con una patología previa.
  • El golpe de calor activo afecta a los jóvenes que practican deporte sin entrenamiento o protección.
  • Los niños son especialmente vulnerables debido a que su sistema respiratorio no se ha desarrollado aún por completo, y favorece la pérdida de líquidos. En un bebé, esto puede traducirse en síntomas de letargia y pérdida de conciencia. El niño puede dar la impresión de estar dormido cuando en realidad está muy grave.

Sigue estas recomendaciones y disfruta de un verano sano y feliz.

Cómo disfrutar de las vacaciones en familia sin agobios

Estos días son una gran oportunidad para divertirse todos juntos y convertir el tiempo en una gran experiencia llena de aventuras.

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Yolanda Salvatierra, 01/08/2018. El País

Agosto es el mes por excelencia de las vacaciones del año, se acabó el cole y la oferta de colonias, casales, cursos y campamentos infantiles. Empieza realmente el tiempo en familia y en muchas ocasiones el agobio por los problemas de convivencia, pero… ¡no tiene porqué ser así! Las vacaciones familiares son una gran oportunidad para divertirse todos juntos y convertir el tiempo de familia en una gran experiencia llena de aventuras.

En mi infancia, las vacaciones estivales duraban casi tres meses. Meses de playa y juegos al aire libre en el pueblo con los abuelos. Era genial aunque esperaba con ansia a que llegara agosto y mamá y papá cogieran vacaciones. Entonces, empezaba verdaderamente lo bueno.

Ahora las vacaciones infantiles ya no duran 3 meses. El final del curso escolar empalma con el inicio de actividades de todo tipo, algunas más divertidas que otras pero todas con una característica común: están regladas. Es importante mantener las rutinas, los horarios, madrugar, comer a la misma hora, realizar toda serie de tareas con objetivos determinados. En horario de lunes a viernes (en el mejor de los casos) o incluyendo el fin de semana si la oferta a la que los hemos apuntado es una estancia en un lugar maravilloso que incluye pensión completa o esos cursos intensivos para profundizar en los conocimientos ya adquiridos o los de nuevos por conocer. Está claro que lo hacemos por su bien pero también lo hacemos por el nuestro y así estar todos más tranquilos esos días en los que ya se ha acabado el cole y seguimos trabajando.

Llega agosto y en muchas familias a la alegría de empezar las vacaciones se suma el agobio de no saber qué hacer. No hay dinero para emprender un viaje fantástico que sirva para tenernos ocupados a todos. No nos podemos permitir un mes de hotel “todo incluido” en el que se ocuparán de los peques mientras los mayores podemos descansar. Solo pensar en las 24 horas juntos, empieza a doler la cabeza. ¿Qué demonios hacer? ¡Preparar una aventura! Y para ello solo hay que tener en cuenta 2 condiciones y un objetivo: disfrutar compartiendo el tiempo en familia. Un tiempo en el que poder divertirse, descansar, aprender, descubrir y sobre todo sentir, cooperar y consolidar ese equipo que es toda familia.

Vayamos a por las dos condiciones:

1) Una aventura siempre tiene que tener un punto de improvisación y sorpresa. Dejarse impresionar es dar una oportunidad a nuestra capacidad de asombro, imprescindible para el disfrute y aprendizaje.

Eso quiere decir que vamos a prescindir de horarios y rutinas aunque sí sea conveniente negociar y ponerse de acuerdo en determinar ciertos tiempos. Por ejemplo, podemos poner una hora límite para despertarse o marcar una franja para la hora de las comidas, especialmente si hay que compartir mesa o mantel. Se puede hacer el “plan de ruta” la noche anterior antes de acostarse o lo podemos dejar para el día siguiente mientras deleitamos un desayuno especial. Puede que el plan sea hacer una salida y entre todos la preparemos ¡seguro que será un tiempo compartido extraordinario! Podemos también optar por disfrutar de nuestra casa. En ocasiones, desaprovechamos lo que un espacio concreto nos puede ofrecer, ¿cuántas cosas no podemos hacer en la cocina?, o esa terraza que apenas utilizamos ¿por qué no convertirla en un verdadero jardín?

Los niños son grandes creadores, su imaginación y creatividad puede llegar a ser ilimitada. Seguro que si les escuchamos sin tener expectativas previas, si les pedimos que nos hagan propuestas asombrosas ¡sus ideas serán fabulosas! Solo deberemos estrujarnos los sesos para adaptarlas a lo posiblemente realizable. Si lo hacemos, vamos, a conseguiremos algo que siempre deseamos, que nos hagan caso cuando nos toque decidir a los mayores. Por ejemplo, imaginad que decidís los mayores pasar un día tranquilo de lectura pues podríais empezar por visitar una biblioteca o ambientar un rincón de la casa para practicar esa actividad ¡seguro que además de tranquila, resulta divertida!

2) En una aventura siempre hay que tener un plan B. Y lo esencial en esos casos es contar con una buena cartera de recursos. Por ejemplo, seguro que a muchos de vuestros peques les han puesto deberes en el cole o han recomendado que durante las vacaciones se realicen tareas escolares, pues bien ahora tenemos la ocasión de aprender ¡jugando!

Un “Diario de Vacaciones” a modo de cuaderno de viaje, esencial en todo aventurero, puede ser un recurso interesante para aplicar todo lo que aún hay que aprender, repasar o reforzar. Una página diaria en la que ayudemos a pegar las fotos del día o la entrada del museo que hemos visitado o un dibujo del pueblo que hemos visitado, añadiendo una frase o palabra de sus impresiones, puede ser suficiente. También realizar todo tipo de manualidades, experimentos, actividades deportivas o de juego al aire libre como ir en bicicleta, nadar, pasear,… pueden ser divertidísimas si las organizamos con el mimo y el entusiasmo que se merecen.

Por último, no hay que olvidar los juegos colectivos que nos brindan la oportunidad de aprender a cooperar y competir sin que el ganar y el perder sean el objetivo principal. Compartir con los peques nuestros juegos infantiles como “la gallinita ciega”, “el escondite”, el “parchís por parejas” para desarrollar la mejor estrategia, entre otros, nos darán esa oportunidad al mismo tiempo que fomentamos la comunicación en la familia.

Familia ¿crees aún que este agosto no vais a pasarlo en grande? Para acabar te explico mi plan ahorro. Van a ser unas vacaciones “piratas” en las que nos vamos a enrolar en busca de un tesoro, todo sin moverse mucho de casa. Primero vamos a decidir que tesoro queremos encontrar y luego pensaremos dónde puede estar. Haremos un mapa que nos llevará varios días porque entre investigar y el trabajo gráfico, nos tomaremos algún que otro helado de paseo y nos daremos más de un baño en la piscina del barrio. Una vez esté listo nuestro mapa (plan de vacaciones) daremos los primeros pasos, seguro que nos llevará cada día a lugares fantásticos y al final no me cabe duda que encontraremos ese tesoro ansiado. Espero que lo paséis tan bien como nosotros ¡Felices Vacaciones!