Descubren que la música combate la dislexia y los problemas de lenguaje de los niños

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La Vanguardia, 17 de Julio del 2018

Las lecciones de piano, a la edad de 4 o 5 años, podrían ayudar al pequeño a reconocer no solo los sonidos musicales, sino también a las palabras mal pronunciadas. Es un nuevo método contra la dislexia y los problemas de lenguaje.

Música y lenguaje están relacionados: Tocar desde pequeños el piano podría ayudar también a distinguir las palabras pronunciadas a voz alta, una habilidad en la base de la lectura de comprensión de un texto escrito.

Identificar esta relación es un estudio guiado por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), que muestra que niños de 4 o 5 años que tomen lecciones de piano podrían tener ventajas en la elaboración del lenguaje.

Estos beneficios, entre otros, serían mejores que aquellos obtenidos con ejercicios de lectura. Los resultados con un muestreo de niños chinos se publicó en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

Algunos estudios previos habían mostrado cómo los músicos podían comprender mejor un texto escrito, distinguir las palabras del zumbido de fondo y desarrollar rápidamente el lenguaje verbal. Después de todo, la música y el lenguaje comparten diferentes aspectos relacionados con el reconocimiento y procesamiento de los sonidos. En general, explican los autores, quien distingue mejor las palabras también tiene una mejor conciencia fonológica, o mejor reconoce la estructura sonora de las palabras: esta capacidad es un elemento clave para aprender a leer.

A partir de este conocimiento, los autores de Mit quisieron cuantificar la conexión entre la música y el lenguaje. Para ello, estudiaron los beneficios de las clases de piano simples en un grupo de 75 niños de Pekín de 4 y 5 años de edad, a través de la colaboración con investigadores de la Universidad Normal de Beijing. Los pequeños participantes se dividieron en 3 grupos, de los cuales el primero recibió 3 lecciones de piano por semana con una duración de 45 minutos, el segundo grupo participó en un entrenamiento de lectura y el tercero no siguió ningún curso. En las lecciones de música, se presentaron nociones básicas sobre las notas, el ritmo y el sistema de símbolos que representan una melodía y los niños escucharon y aprendieron a reconocer las notas.

Sobre la base de los resultados, sorprendentemente, los niños que habían seguido lecciones de piano mostraron una ventaja significativa, incluso en comparación con el grupo que había practicado la lectura, al distinguir palabras escuchadas que diferían solo para una consonante (en italiano, un ejemplo es “Relativo” y “permiso de conducir”, donde “r” se convierte en “t”). Mientras que en el reconocimiento de palabras que cambiaban solo por una vocal (como “color” y “calor”), ambos grupos de niños que habían asistido a un curso (piano o lectura) tenían más habilidades que aquellos que no habían participado en ninguna programa.

Los investigadores también usaron electroencefalografía, un examen no invasivo que mide la actividad cerebral. Esta medición reveló que los niños que habían tomado lecciones de música también mostraron una respuesta cerebral superior cuando escucharon sonidos en diferentes tonos. Esta activación aumentada sugiere la presencia de una mayor sensibilidad para comprender las diferencias en el tono, como explica Robert Desimone., director del MIT Institute McGovern Institute for Brain Research y coautor del trabajo, por lo que los participantes que tomaron lecciones de piano también pudieron distinguir mejor las palabras. Mientras que con respecto a otras habilidades cognitivas y coeficiente de inteligencia no hubo diferencias significativas entre los tres grupos involucrados en el estudio. En resumen, la música ayudó principalmente en el desarrollo del lenguaje.

• DE LA MÚSICA AL JUEGO

En la base de todo está la capacidad de captar las diferencias. “Ciertamente – subraya Marilena Mazzolini, terapeuta de Psicólogos de Lacio – El aumento de la capacidad de diferenciar los elementos, que pueden ser los sonidos de la nota, las palabras de la lengua, los detalles de una imagen, aumenta el conocimiento y lo hace más complejo y el universo cognitivo, pero también el emocional y el afectivo “.

En este sentido, explica el experto, es posible anticipar algunas experiencias cognitivas, como la música, sobre todo teniendo en cuenta que incluso el desarrollo de los niños se anticipa en comparación con el pasado. “Esto se ve en la neurología neonatal – enfatiza Mazzolini – tan pequeño al nacer son más neurológicamente desarrollado: por ejemplo, nacen con los ojos abiertos y no con los puños cerrados, con una mejora de algunas conexiones nerviosas.

Por un lado, proporcionar estos estímulos cognitivos puede ser un elemento positivo, como explica el experto, pero no debemos olvidar que el juego debe seguir siendo un elemento central. “El juego es pura diversión y representa una de las principales palancas de la salud psicofísica del niño, promoviendo el bienestar corporal, emocional, afectivo y cognitivo”. En este sentido, incluso la propuesta de piano debe mantener el aspecto de nutrición juguetona. “A esta edad, la música debe ser experimentada como una experiencia de juego y un descubrimiento de nuevas formas de expresión – concluye el psicólogo – y no dirigida a la actuación o el rendimiento escolar, sino a la diversión”.

 

 

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