La admisión de alumnos llegacon cambios en el baremo de puntos

Educación da prioridada las rentas más bajas y modifica las listas de aceptados, que ya no detallarán cifras por el Reglamento de Protección de Datos

Joaquín Batista, Las Provincias, 28/03/2019

El Diari Oficial de la Generalitat (DOGV)

El proceso de admisión de alumnos para el curso que viene, que incluye novedades en la baremación que sirve para establecer el orden de acceso a las plazas vacantes que se ofrecen, comenzará la próxima semana con los primeros pasos técnicos, como la constitución de las comisiones de escolarización que deben velar por su buen funcionamiento. Sin embargo, las fechas más importantes para las familias llegarán el próximo mes.

Según el calendario publicado ayer en el Diari Oficial, las familias podrán presentar sus solicitudes entre el 9 y el 17 de mayo en el caso de Infantil y Primaria, mientras que para la ESO y Bachillerato el plazo discurrirá entre los días 21 y 30. Las listas provisionales, que permitirán saber a los padres el centro adjudicado, se conocerán el 30 de mayo y el 18 de julio respectivamente, aunque habrá que esperar un poco más para que la decisión sea definitiva y se publiquen los resultados definitivos, que llegan tras atender las posibles reclamaciones.

El proceso es especialmente importante para los niños que acceden al colegio por primera vez en 1º de Infantil, que son los nacidos en 2016. De hecho es el nivel con mayor número de vacantes ofertadas, pues se ponen a disposición de las familias todas las existentes, con la única excepción de los centros públicos que tienen aulas de dos años, pues es obligatorio reservarles una plaza para facilitar el paso de curso y su continuidad en el centro.

La admisión llega con algunas novedades, también conocidas ayer a través del Diari Oficial, que se deben a la adaptación de la regulación vigente a leyes y normas aprobadas con posterioridad.

La Generalitat facilitará la escolarización de los niños acogidos en el colegio elegido

La modificación más destacada tiene que ver con la baremación, es decir, el cálculo de los puntos que suma cada solicitud cuando hay más peticiones de acceso que plazas disponibles en un centro. En arreglo a la Ley sobre la Renta Valenciana de Inclusión, las familias solicitantes o beneficiarias de la misma sumarán tres puntos en concepto de renta, en lugar de los dos que se dan por la vía ordinaria en función de la declaración de la renta, que se calcula teniendo en cuenta el ejercicio fiscal de 2017 (siempre es el de dos años antes). Se trata de una vía para facilitar la admisión en los colegios a los niños de estos núcleos familiares, pues la puntuación sobre la renta suele marcar la diferencia.

Otro de los cambios tiene que ver con los alumnos incluidos en los regímenes de acogimiento familiar o residencial, que tendrán prioridad en el acceso al centro que resulte más favorable a la persona acogida o a la familia. En el caso de que no sea posible, la Generalitat adoptará aquellas «medidas extraordinarias legalmente previstas» que lo permitan. Aunque no se concretan, cabrá la opción de una ampliación extraordinaria de las ratios, de la capacidad del aula, siempre que sea posible. Esta prerrogativa, derivada de la Ley de Protección de la Infancia, también será efectiva para niños o adolescentes en acogimiento o en guarda con fines de adopción.

Otro de los cambios tiene que ver con las listas provisionales y definitivas de admitidos, que ya no incluirán información considerada de carácter personal tras la adaptación al Reglamento General de Protección de Datos. Esto significa que en los documentos que se exponen en los tablones de anuncios de los centros no figurarán los puntos obtenidos en los diferentes criterios que influyen en la baremación (como la proximidad del domicilio, la condición familiar o la renta). En el modelo publicado ayer en el Dogv sólo figura el nombre del alumnado admitido (en el centro en cuestión o en otro) y el número de opción.

Claves de la admisión del curso 2019-2010Criterios

En cuanto a la baremación, sólo hay novedades en la renta. El resto de criterios siguen igual: tener hermanos en el centro da 15 puntos, si los padres son trabajadores se consiguen 5, vivir o trabajar en la misma área da 10 (en zona limítrofe 5), ser familia numerosa o monoparental entre 3 y 5 y padecer una discapacidad entre 3 y 7.

La renta

Para obtener los dos puntos que se dan por renta se tendrán en cuenta los datos de la declaración de 2017. Se consiguen si los ingresos per cápita están por debajo de los 15.039,18 euros. Para calcularlo hay que mirar las casillas 455 (rentas individuales) o 465 (conjuntas) y dividir ese importe entre los miembros de la familia.

Mujer embarazada

Durante algunos años existió la prerrogativa de que un embarazo contara como un hijo más a efectos de calcular la renta o de adquirir la condición de familia numerosa. El Consell derogó la ley que recogía esta opción, por lo que ya no es aplicable aunque aparezca en la orden de 2016 que regula el proceso de admisión.

Baremación automática

De la ordenación de los centros dependerá en cuál se barema primero. Eso sí, ya no hay prioridades como con el modelo del PP. Ahora todas las instancias compiten en igualdad de condiciones. Por ejemplo, tiene las mismas posibilidades una familia que elige un centro en su opción diez que otra que lo selecciona en la opción uno.

Deshacer empates

Suele ser habitual que se produzcan empates en los puntos sumados por diferentes solicitudes. Si los criterios para deshacerlos no sirven, se ha elegido una letra por sorteo público (la O), y tendrán prioridad los alumnos cuyo primer apellido empiece por la misma o esté más cerca en el abecedario en sentido ascendente.

 

 

Mi profe es un robot: hologramas, algoritmos y realidad aumentada en la escuela del futuro

Olga Sanmartín, El Mundo, 28/03/2019

La fórmula ‘pizarra + mesas alineadas + lección magistral’ se ha quedado obsoleta. En la era de la información ‘googleable’, los asistentes virtuales llegan a clase para preparar a los profesionales del futuro: “La tarea de los profesores será enseñar a los alumnos a pensar”

Más de mitad de los jóvenes españoles cree que la escuela no prepara para encontrar trabajo

El ‘big data’ entra en la escuela: sus hijos aprenderán más rápido y mejor

El campus del Instituto de Empresa en Madrid tiene un aula con 48 pantallas gigantes que parece de ciencia ficción. Ni el profesor ni los alumnos tienen que estar, en realidad, físicamente en ella. El docente se proyecta a través de un holograma que se mueve por la sala e interactúa con los estudiantes. Y éstos aprenden con su móvil, a través de videoconferencia, desde cualquier lugar del mundo.

No necesitan ir porque sus caras aparecen en cada una de las 48 pantallas. Mediante inteligencia artificial aplicada a un programa de reconocimiento facial, quien imparte la lección puede comprobar si el conjunto de la clase se aburre, participa o se cansa. Al principio, los profesores recibían estadísticas sobre la atención del grupo al mismo tiempo que daban la charla. Pero era tal el agobio que sentían por la carga de información en tiempo real que ahora acceden a los datos después de clase. Y viven más felices.

Lo cuenta un profesor convencional, el sociólogo Mariano Fernández Enguita, que anda fascinado por todo lo que la inteligencia artificial, las simulaciones, el big data y los robots pueden hacer por la educación. Habla de Jill Watson, una chatbot de IBM que hace un par de años atendía las dudas de los estudiantes en el Georgia Institute of Technology y que llegó a tener tanto éxito, a pesar de ser artificial, que casi la proponen como profesora ayudante del año.

«Ya me gustaría a mí contar con una réplica de Jill para atender las dudas de mis estudiantes», fantasea Enguita, que augura que pronto veremos la inteligencia artificial expandiendo la inteligencia humana del profesor en su trabajo cotidiano, como también ocurrirá en otros ámbitos profesionales. No comparte ese miedo que tienen sus colegas a convertirse en roboprofes o ser reemplazados por un profebot. Más bien al contrario, cree que las máquinas serán útiles para buscar fuentes de información, poner ejercicios o realizar actividades rutinarias. Se convertirán en una especie de asistentes en el aula, mientras que «la tarea de los profesores será sembrar dudas en los alumnos, enseñarles a pensar», indica.

LA TAREA DE LOS PROFESORES SERÁ SEMBRAR DUDAS EN LOS ALUMNOS, ENSEÑARLES A PENSAR

MARIANO FERNÁNDEZ ENGUITA, SOCIÓLOGO Y PROFESOR

Nos adentramos en eso que Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial, llamó Cuarta Revolución Industrial, una etapa marcada por avances tecnológicos emergentes en una serie de campos que también han puesto patas arriba la educación. La escuela, que nació en un entorno industrial dominado por la lectoescritura, ahora se mueve en un ecosistema postindustrial digital. Rápido, cambiante y global.

Ya hemos oído miles de veces que esa estructura de pizarra, tarima, mesas alineadas y lección magistral se ha quedado obsoleta. Cada vez son más los que se preguntan qué sentido tiene aprender como hasta ahora si en el futuro la mitad de los empleos va a desaparecer y serán reemplazados por otros que ni siquiera conocemos. Por eso hay centros educativos que están quitando las asignaturas, reformulando los exámenes, replanteando los deberes, introduciendo el trabajo por proyectos o aplicando la neurociencia al aprendizaje. El objetivo es buscar qué se debe enseñar para lo que va a venir, aunque no tengamos la remota idea de qué es, y preparar a los jóvenes para competir en un mundo de algoritmos, populismo y fake news donde los trabajos ya no son para toda la vida y la voz cantante la llevan los países asiáticos.

A finales del mes pasado, líderes mundiales en educación se reunieron en París para diseñar la escuela del futuro en el marco del Foro Regional de la Cumbre Mundial para la Innovación en Educación (WISE, en sus siglas en inglés). Más de 800 expertos trataron de buscar cómo debe ser el currículo que prepare para el futuro y qué herramientas están necesitando los jóvenes para entender este mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo.

Para empezar, todos coincidieron en que, más que aprender de memoria fórmulas, nombres o lugares específicos, hay que «aplicar ese conocimiento de manera creativa en situaciones novedosas», según sintetiza Andreas Schleicher, director de Educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que advierte que, a juzgar por los resultados de PISA, los alumnos españoles son buenos reproduciendo el temario de memoria, pero no razonando ni resolviendo problemas. Y de lo que se trata es de prescindir de contenidos que puedan ser fácilmente googleables y apostar por potenciar aquellas habilidades que las máquinas nunca podrán hacer.

Es lo que Joseph Aoun, presidente de la Northeastern University de Boston, llama una educación a prueba de robots (robot-proof education), que consiste en potenciar la «elasticidad cerebral» y la «mentalidad creativa» de los alumnos para «inventar, crear o descubrir algo valioso para la sociedad». Aoun habla de una nueva disciplina, las Humanics, que son una mezcla de Humanidades y TIC y que combinan tres formas de alfabetización: la data literacy, la technological literacy y la human literacy. La primera se necesitará para manejar ingentes cantidades de datos; la segunda, para conocer cómo son las máquinas, y la tercera, para funcionar como seres humanos. Así que las asignaturas tradicionales, plantea Aoun, van a ser reemplazadas por estas tres disciplinas.

«Aprender a programar, desde los primeros años de escolarización, será tan relevante como ahora las asignaturas de Historia, Matemáticas o Ciencias», vaticina Alaina Percival, CEO de Women Who Code, una red internacional de mujeres profesionales del sector de las tecnologías. En esto España se ha puesto las pilas. El Financial Times cita como referente al Gobierno de la Comunidad de Madrid por la asignatura de Tecnología, Programación y Robótica que en 2016 empezó a implantar de forma obligatoria para todos los alumnos de Secundaria.El Ministerio de Educación también ha puesto en marcha este curso una Escuela de Pensamiento Computacional en la que más de 14.000 alumnos están aprendiendo scratch en Primaria y programación de robots y drones en la ESO y Bachillerato. Y hasta una editorial de libros de texto tan tradicional como SM va a llevar el curso que viene a las aulas de Infantil un robot con pinta de mascota para introducir a los niños en las STEM (acrónimo de los términos Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas en inglés).

APRENDER A PROGRAMAR, DESDE LOS PRIMEROS AÑOS DE ESCOLARIZACIÓN, SERÁ TAN RELEVANTE COMO AHORA LAS ASIGNATURAS DE HISTORIA, MATEMÁTICAS O CIENCIAS

ALAINA PERCIVAL, CEO DE LA RED INTERNACIONAL WOMEN WHO CODE

No habrá escuela sin nuevas tecnologías, coinciden los expertos, que alertan de la relevancia que están adquiriendo en las aulas las aplicaciones de realidad virtual y realidad aumentada para, por ejemplo, recrear batallas históricas, conocer por dentro el cuerpo humano o participar en debates simulados.

«Los jóvenes van a tener que aprender programación porque su relación con la máquina va a ser diferente y tienen que ser capaces de dominarla, pero también necesitarán habilidades para trabajar en entornos que plantean retos. Son las competencias 100% humanas, que nos hablan de capacidad de adaptación, pensamiento crítico, flexibilidad, creatividad, trabajo en equipo, habilidades comunicativas, empatía e innovación», enumera Ana Capilla, coordinadora de Educación Superior de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y otra de las expertas de la cumbre de París.

Relata que la OEI está formando a miles de profesores para que sean capaces de trabajar en el aula con competencias artísticas que estimulen la creatividad de los niños. La idea es utilizar las artes como vehículo para llegar a otras disciplinas. Por ejemplo, a través de clases de Música y Dibujo, los alumnos aprenden mejor las Matemáticas. O esas academias de danza que tanto éxito están teniendo en EEUU –Shine for Girls– donde fomentan las tecnologías entre las chicas a partir del ballet.

Va en la línea de lo que detalla el psicólogo Alfredo Hernando en su libro Escuelas innovadoras y familias creativas, donde menciona un puñado de casos que fomentan la Competencia Cultural y Artística. Por ejemplo, existe una escuela en Georgia -The Grand Rapids Public Museum School- que se encuentra literalmente dentro de un museo y en la que los alumnos trabajan con el currículo oficial, pero siempre relacionándolo con las exposiciones. Y también está el Artful Thinking, un programa desarrollado dentro de la Graduate School of Education de la Universidad de Harvard que emplea el arte para ayudar a los estudiantes a pensar, explorar y establecer relaciones con las diferentes materias. Porque ahora lo que impera es el llamado currículo globalizado, que consiste en fusionar varias asignaturas y eliminar los compartimentos estancos.

Y todo ello se mezcla, asimismo, en el aula. Aparece el concepto de blended learning, que combina el aprendizaje cara a cara con la enseñanza online, como hacen en el Instituto de Empresa. La educación cada vez es más personalizada, al ritmo de cada estudiante, y eso permite que no haya que dividir a los alumnos por edades. Lo hacen algunos colegios gestionados por la Fundación Trilema, donde los críos se agrupan en las tutorías verticales, un sistema copiado del Reino Unido parecido a la estructura de las casas de la escuela de magia de Harry Potter, pues son clases en las que hay niños de distintas edades que se pasan juntos varios cursos y se enseñan unos a otrosaprovechando que se aprende mejor entre pares.

Carmen Pellicer, presidenta de la Fundación Trilema y directora de la revista Cuadernos de pedagogía, insiste en que el futuro de la educación pasa por trabajar en equipo y, por eso los profesores también están transformándose. En algunas escuelas -todavía son pocas- se emparejan para que aprendan unos de otros y se sirven de programas de mentorización, para que los veteranos expliquen sus trucos a los nuevos.

En los colegios Trilemano tienen deberes tradicionales, pero los alumnos deben leerse un mínimo de 30 libros por trimestre. Han mezclado las asignaturas, pero conservan los libros de texto. Imparten una hora de Escritura Creativa a la semana, pero tienen talleres con experimentos que tardan tres días en salir para enseñar a los niños a ser menos impulsivos y más pacientes. Pellicer insiste en que «las nuevas metodologías ayudan a aprender más, mejor y para más tiempo» y «no necesariamente implican bajar el nivel». «La motivación y el rigor deben ir de la mano», recalca.

No en vano, la OCDE acaba de publicar un estudio en el que asocia la innovación a la mejora de los resultados académicos. En los países donde ha habido más transformaciones en las prácticas educativas para adaptarse a los nuevos tiempos, las notas de los alumnos en las pruebas internacionales han mejorado más que la media. Este organismo ha realizado incluso un índice sobre cómo ha evolucionado en los últimos años la innovación educativa en las escuelas de Primaria de una veintena de países. El que más se ha modernizado es Polonia y el más tradicional es Alemania. España está en la cola en este ránking.

El discurso del odio se propaga con rapidez, ¿sabes cómo pararlo?

UE Estudio, El Mundo, 25/03/2019

Internet y las redes sociales son el medio más empleado para difundir mensajes de odio. La educación se presenta como la herramienta más útil para detener este fenómeno tan difícil de controlar.

Las redes sociales llegaron a nuestras vidas hace más de una década y, desde entonces, han supuesto toda una revolución, principalmente, en el modo en el que interactuamos con el resto de la sociedad. No cabe duda de que plataformas como Facebook, Instagram, Twitter o Youtube pueden transformarse en herramientas muy útiles. El problema es cuando se convierten en correas de transmisión de mensajes que buscan humillar o menospreciar a otras personas. Es lo que ha pasado a llamarse como discurso del odio o ciberodio.

Pero, ¿qué es exactamente el discurso del odio? Es la difusión de ideas, lemas o actitudes que atacan a otros individuos. Normalmente, suele dirigirse a colectivos concretos y promueve contenidos intolerantes por motivos de raza, género, sexualidad o religión.

Según el informe Raxen 2018, elaborado por la organización ‘Movimiento contra la intolerancia’, el año pasado se detectaron en España 602 incidentes relacionados con delitos de odio. No obstante, insisten en que este dato se trata solo de una muestra, ya que calculan que se producen entre 4.000 y 6.000 delitos de este tipo al año, pero la mayoría no se denuncian. Asimismo, advierten de que la presencia del discurso del odio en plataformas digitales y redes sociales está sufriendo un importante aumento.

De hecho, internet y las redes sociales aparecen como los medios más empleados para propagar el hate speech, con un 36,5% y 17,9%, respectivamente. Así lo recoge el Informe sobre la evolución de los incidentes relacionados con los delitos de odio en España de 2017 (Ministerio del Interior).

Afortunadamente, en los últimos años está creciendo la conciencia social sobre la importancia de combatir este tipo de comportamientos y se están tomando medidas. Así, el 31 de mayo de 2016, la Comisión Europea, junto con Facebook, Twitter, Youtube y Microsoft, establecieron un Código de conducta, en el que se incluyen una serie de compromisos para luchar contra mensajes que inciten al odio en internet.

Ante todo, es fundamental no restar importancia a la difusión de discursos basados en el odio. Desde Orange, a través de la campaña Por un uso Love de la Tecnología, que promueve el uso seguro y responsable de las nuevas tecnologías, continúan trabajando para evitar comportamientos inadecuados en el uso de los medios digitales, como es el del discurso del odio. En esta ocasión, Orange cuenta con el apoyo del Instituto de la Juventud (INJUVE) para combatir este tipo de actuaciones entre los más jóvenes.

Uno de los principales problemas que presenta el ciberodio es la sensación de impunidad que se genera, ya que muchas de las personas que se dedican a propagar estos discursos acostumbran a hacerlo a través cuentas falsas, protegidos por el anonimato. Además, estos contenidos se vuelven incontrolables, ya que en internet no existen las fronteras, por lo que es muy complicado delimitar su alcance.

CÓMO PREVENIR LA APARICIÓN DEL DISCURSO DEL ODIO

Los jóvenes y adolescentes son los más susceptibles de ser víctimas o propagadores de discursos de odio. Por ello, la educación se presenta como la herramienta más eficaz para que las próximas generaciones no tengan que luchar contra el ciberodio.

Orange, a través de la campaña Por un uso Love de la Tecnología, alerta sobre el aumento del discurso del odio en redes sociales entre los jóvenes

Es importante educar en la política de la resolución positiva de conflictos, así como enseñar a interpretar siempre de forma crítica las imágenes, discursos, prácticas y justificaciones de comportamientos radicales. Además, hay que contribuir a que no se propaguen ideologías extremas, violentas y contrarias a los valores democráticos.

Por último, es esencial fomentar el aprendizaje de las relaciones desde el respeto en el espacio presencial y virtual.

Para facilitar esta tarea, INJUVE publicó un manual de orientaciones para combatir el discurso del odio en internet a través de la educación en derechos humanos. En él, hace énfasis en eliminar la existencia de “verdades absolutas”, en “tejer una cultura de mutuo respeto” y en la importancia de tratarse unos a otros como seres humanos.

Más allá de todo esto, hay que saber que hay establecidas vías legales para amparar a aquellas personas que son víctimas del ciberodio. El Código Penal habilita a jueces y tribunales a destruir, borrar y retirar de internet los contenidos que puedan ser ofensivos y constitutivos de un delito de odio.

La importancia de la música en la educación

La importancia de la música en la educación

Sapos y Princesas, El Mundo, 26/03/2019

La música tiene un papel clave en la educación de los niños. Se trata de una modalidad fundamental para el desarrollo intelectual, auditivo, sensorial y motriz especialmente durante la infancia. Las Academias de Lizard de Madrid trabajan día a día en una metodología basada en la sencillez y eficacia para enseñar a amar la música. Y es que, este arte nos rodea y forma parte del día a día. Por ello, desde este centro nos explican cuáles son sus principales beneficios, así como la mejor forma para introducirla en la educación. 

Beneficios de la música para los niños

1. Estimula el intelecto

Ayuda al progreso de la capacidad intelectual además de su concentración, aprendizaje y memoria.

2. Desarrolla la creatividad

Como cualquier expresión artística, ayuda a potenciar la creatividad en edades tempranas. Esto se debe la práctica estimula el hemisferio derecho del cerebro, en el que encontramos aspectos cognitivos relacionados con la imaginación.

3. Ayuda a la sociabilidad 

En un futuro nuestros hijos serán personas más sociales gracias a este tipo de arte, ya que con ella los niños interactúan entre sí y, en muchas ocasiones, trabajan en equipo y potencian valores como la amistad y la solidaridad.

4. Refuerza la expresión corporal 

Cantar, bailar o tocar un instrumento es una manera de expresarse diferente en la que el control del ritmo es imprescinidble. De esta forma, se aprende lo que es la coordinación de forma individual o en equipo.

5. Reduce la ansiedad

Ayuda a generar endorfinas, más conocidas como la hormona de la felicidad. Por tanto, es beneficiosa para el estrés o la ansiedad.

Método de enseñanza de música Lizard

Diversión y pasión: El método de enseñanza musical para niños

Fue en 1981 cuando surgió la primera escuela de música en toda Italia, ubicada en Florencia y bajo el nombre de Lizard. La escuela tuvo una gran demanda por parte de los estudiantes y fue este fue el motivo que llevó al centro a inventarse un nuevo método didáctico, sintético, veloz y moderno comprometido con el futuro de sus alumnos. 

Una enseñanza basada en la sencillez y eficacia para un progreso más rápido que en las escuelas tradicionales. Dirigido a personas de todos los niveles y todas las edades (a partir de los 6 años).

Libros de texto para el aprendizaje 

Una herramienta con gran importancia para la enseñanza. Por ello, Lizard creó quince volúmenes de libros de texto utilizados en todas sus Academias de Italia. Este material fue traducido al inglés para su difusión en Europa y Estados Unidos.

Escuela de Música Básica: Enseñar divirtiendo

Es el método ideal para niveles principantes que, a través de material didáctico, aprenden de una forma divertida, agradable y gratificante. Los cursos son impartidos por profesores debidamente cualificados que han sido seleccionados y formados para ello. Al final del año, se realiza un examen para acceder a la siguiente formación.

Método de enseñanza de música Lizard

Escuela Primaria de Música: Enseñar con pasión 

No solo se trabaja el aspecto técnico de un instrumento, sino también el teórico mediante la iniciación de conceptos útiles y prácticos. Un sistema diferente que deja atrás los viejos esquemas que han aburrido y desmotivado a miles de alumnos. En este sentido, se  progresa de forma gradual a través de un estudio más eficaz, apasionante y divertido. Durante este curso, imparten las clases COMBO basadas en la experiencia de formar parte de una banda para poner en práctica todos los conocimientos adquiridos mientras se trabaja en equipo.

Escuela Superior de Música: Formar futuros profesionales 

Un nivel dirigido a quienes deciden continuar su formación con un objetivo propio o profesional, indicado especialmente para jóvenes (a partir de 15 años) y adultos. Estos están estructurados hasta alcanzar el académico y profesional.

 

Los mejores recursos para trabajar las fracciones en primaria

Yo soy tu profe, 20minutos, 25/03/2019

¿Necesitas recursos para trabajar las fracciones? Sabemos que es un tema complejo y que suele causar dificultades. La importancia de la correcta comprensión de las matemáticas en las primeras etapas es una labor fundamental para que los estudiantes pierda el miedo y los prejuicios sobre la misma.

Por ese motivo, hemos querido recopilar y presentar el trabajo de diferentes docentes que comparten sus recursos en las redes. Instagram se ha convertido en un claustro de profesores que muestran día a día su labor, compartiendo ideas y reflexiones sobre su práctica.

A continuación encontrarás unas cuantas ideas que te pueden ayudar a trabajar las fracciones.

recursos para las trabajar fracciones

Empezamos con este recurso del perfil de Pedagoque. Nerea Riveiro es pedagoga y especialista en atención temprana y en evaluación psicopedagógica. Nos presenta este material para trabajar las fracciones trabajando la suma y la resta de forma visual a través de problemas muy sencillos.

También nos explica paso a paso cómo podemos utilizarlo en nuestras clases.

recursos para las trabajar fracciones

Sintizasyaloloco es una maestra de primaria que quiere que sus estudiantes visualicen el concepto de fracciones. Para ello ha utilizado los churros de goma espuma para hacer equivalencias y poder, de este modo, comparar fracciones. El truco está en medirlos muy bien para cortarlos como es debido. En este caso, incluye también los decimales.

Mumuchukids es una juguetería educativa. En esta imagen nos presenta materiales Montessori para trabajar las fracciones. Es un set de 4 bolas de madera que se dividen en distintas partes.

De esta forma, los más peques pueden visualizar como un bolo puede dividirse en mitades, tercios y cuartos.

Paula Torner es maestra de PT y psicopedagoga. En su cuenta elmundodepaulapt nos presenta este dominó con fracciones representadas. Una buena manera de aprender matemáticas jugando.


¿Necesitas recursos para trabajar las fracciones en secundaria?

20 problemas de fracciones resueltos y explicados

recursos para las trabajar fracciones

Un_profe_cualquiera y la nubedeprimaria nos presentan el mismo recurso en distintas versiones. El primero, mucho más grande, ocupando toda una puerta. Un mural perfecto en homenaje a las fracciones. El segundo, más pequeños, en plantillas para que los estudiantes puedan trabajarlo individualmente.

recursos para las trabajar fracciones

¿Tienes lego en casa? Utilízalos en tus clases. Es una forma muy fácil, clara y sencilla de visualizar el concepto de fracción. Te presenta un abanico de posibilidades. Es un recurso de matemateando.

recursos para las trabajar fracciones

Si tienes cualquier duda sobre recursos para trabajar las fracciones puedes dejar un comentario en el foro de esta misma entrada. De esta manera, otras personas podrán ver la consulta y la solución correspondiente y así contribuimos a compartir juntos.

 

Así enseñan los 10 finalistas del ‘Nobel de los profesores’

Los docentes se disputan un millón de dólares para poner en marcha un proyecto enducativo en el Global Teacher Prize. Se presentaron 10.000 candidatos de 179 países

Los 10 finalistas ayer viernes en Dubái.

Elisa Silió, El País, 23/03/2019

Diez docentes de medio mundo se disputan mañana domingo la corona del Global Teacher Prize, conocido como el Nobel de los profesores, dotado con un millón de dólares para poner en marcha un ambicioso proyecto educativo. La Fundación Varkey, que ha invitado a este diario a la final en Dubái, quiere así incentivar la labor de un maestro que haya hecho una contribución sobresaliente. Los elegidos entre postulantes 10.000 de 179 países han relatado al público su tarea. En 2017 por primera vez un español, David Calle, llegó a la final.

Debora Garofalo. Brasil

Garofalo fue destinada a una favela de San Paulo y se empeñó en introducir la robótica en las aulas. No quería que fuese coto vedado de los colegios de élite. Una vez conseguido su propósito, decidió convertir la basura en tecnología. Desde hace tres años los niños, que pasan hambre en sus casas, recogen materiales reciclables —botellas, papel, envases— y fabrican robots perforando y soldando las piezas. “Es un trabajo de creatividad, de innovación, pero también de pensamiento científico”, se enorgullece la profesora. Sus estudiantes se ven ahora no solo como usuarios, sino como creadores de tecnología, “están encantados”. En total han reciclado una tonelada de material, el abandono escolar ha descendido un 95% y 30 de ellos —algo insólito en una favela con problemas de saneamiento y violencia extrema— se han matriculado en una universidad. “Era demoledor ver unos niños que no tenían ninguna expectativa en la vida”, se felicita Garofalo.

Martin Salvetti. Argentina

Salvetti no tenía intención de ser profesor, pero para pagarse los estudios de Periodismo empezó de tutor en el instituto en la que había estudiado y eso le hizo empatizar pronto con los chicos. Organizó un club de fútbol que creó comunidad y en 2001 se le ocurrió montar una cadena de radio desde cero para fortalecer los vínculos y frenar un abandono escolar desbocado. En 2007 obtuvieron la licencia para emitir en FM. Y en paralelo, desde hace cuatro años tienen un acuerdo con el municipio de Las Lomas en Zamora (Argentina) para el programa Un carro por un caballo. Este les entrega las motos que han incautado por falta de papeles o por infracciones y en el centro, que es de Formación Profesional, los chicos las reconvierten de forma que los cartoneros no recojan los materiales tirando de un caballo sino con el vehículo tuneado. “El proyecto se ha replicado en 27 escuelas y ya hemos arreglado 50 motocarrros”, cuenta Salvetti. “Hay que generar nuevas estrategias”, opina el profesor que va a introducir trabajos con placas solares en el centro y planea atar las sillas de ruedas a las motos para desplazar a los discapacitados.

Melissa Salguero. Estados Unidos

El 70% de los alumnos de Salguero en una escuela del sur del Bronx —una zona violenta y pobre de Nueva York— son portorriqueños, así que su lema es en español: “¡Sí se puede!”. La música que tanto la ayudó de niña para afrontar su dislexia, es su vía ahora para acercarse a sus alumnos. “Música debía ser una materia troncal, no opcional, porque es esencial para llegar al corazón. Todo el mundo tiene una canción preferida”, razona Melissa. Su centro no había ofertado esta materia en 30 años, pero gracias a sus esfuerzos —logró fondos para comprar instrumentos—  cuenta hoy con una banda que es el orgullo del barrio. Como resultado, los problemas de comportamiento han mejorado mucho. En 2014 perdieron instrumentos por valor de 30.000 dólares y los alumnos escribieron una canción y un vídeo que se volvió viral para recaudar fondos. Lograron 50.000 dólares y Melissa obtuvo en 2018 el premio Grammy al mejor profesor de música entre 3.000 candidatos

Daisy Mertens. Holanda

Mertens, que fue elegida Mejor Profesora de Primaria 2016 en su país, se decantó voluntariamente por trabajar en una escuela de un área deprimida y con problemas de integración del sur de Holanda. En su centro hay matriculados 440 estudiantes de 30 nacionalidades distintas y los prejuicios entre culturas estaban servidos con un alumnado poco implicado, que hablaba mal el holandés y tenía escasas oportunidades de hacer realidad sus sueños. Ahora los niños se sienten partícipes de su aprendizaje tras idear un sistema en el que cada uno utiliza su propio idioma. Su referente es una estancia como profesora cooperante en Malawi. “Somos demasiado individualistas, hemos perdido el sentido de comunidad que hay allí. Adultos y niños tienen que trabajar juntos”, reflexiona. La mayoría de sus alumnos son musulmanes y preparó una visita a una iglesia protestante cercana a la escuela. “Le plantearon preguntas al pastor y nos dimos cuenta de que había muchas similitudes entre el cristianismo y el islam”, sostiene Mertens.

Swaroop Rawal. India

Tras ser madre, Rawal, que nunca soñó con ser maestra, descubrió que muchos métodos educativos estresaban a los niños. Así que la antes actriz ha creado el suyo propio, dando relevancia al teatro, el debate, los juegos, las canciones y las tormentas de ideas. “Con el arte, la reflexión y la transformación uno consigue entenderse a sí mismo y el mundo o el pensamiento crítico”, resume Rawal. Fruto de estas reflexiones, los alumnos han hablado con las autoridades municipales para tratar de parar los matrimonios infantiles —muchas menores abandonan los estudios para casarse— y luchan para que vuelvan los antiguos compañeros que trabajan en la industria de diamantes. Rawal forma también en grupos de trabajo a otros maestros y trabajadores sociales. Si gana, gastará el dinero en informar a los alumnos sobre las distintas opciones de seguir sus estudios vivan donde vivan de India.

Yasodai Selvakumaran. Australia

Siendo pequeña ella y su familia tamil huyeron de Sri Lanka por la persecución que sufrieron, un hecho que marcó su vida. Por eso, ha consagrado toda su vida profesional a enseñar a emigrantes y refugiados. El 50% de sus alumnos en el instituto pertenecen a minorías étnicas.”Les enseño que lo importante no es de dónde vienes sino qué vas a hacer”, cuenta la profesora que hace un plan personalizado para cada alumno. Y sigue muy de cerca los estudios universitarios de dos aborígenes en un país donde los jóvenes de esta etnia tienen más posibilidades de terminar en la cárcel que de acceder a la educación superior.

Peter Tabichi. Kenia

El franciscano Tabichi imparte clase en un centro de secundaria en el valle del Rift, una región tan mísera y semidesértica de Kenia que el 95% de sus alumnos son pobres, a un tercio le falta el padre o la madre y los problemas de drogas, embarazos de adolescentes y suicidios son habituales. Por eso le llena de orgullo que sus estudiantes —algunos recorren andando siete kilómetros para ir a clase— hayan ganado la competición nacional de ciencias y el equipo de matemáticas esté clasificado para un torneo científico y de ingeniería en Arizona (Estados Unidos). Los fines de semana Tabichoi visita a las familias de sus pupilos para conocer sus realidades y enseñarles a cultivar de forma eficiente. En 2007 hubo en la región una masacre tribal y Tabichi trata ahora de restaurar lazos con un club de la paz en el que están representadas todas las tribus y debaten.

Vladimer Apkhazava. Georgia

Sobrevivir en Georgia es tan complicado que muchos padres optan por emigrar y mantener a sus familias desde el extranjero. En este contexto, muchos niños apenas se implican en la escuela y solo piensan en poner a trabajar en Turquía. Aphazva, que se quedó pronto huérfano, ha implantado lo que él llama Revolución democrática. Su escuela funciona como un Estado en el que se da una mayor participación a los alumnos, que toman decisiones sobre financiación o el funcionamiento del centro. Su modelo se ha exportado a 14 colegios. El profesor ha logrado, además, que muchas empresas proporcionen recursos educativos al centro y una casa para ocho estudiantes adolescentes que sufrían violencia doméstica. Si gana el premio, lo empleará en dotar de medios tecnológicos y libros en diferentes idiomas a escuelas de otras regiones de Georgia y en preparar a sus alumnos para conseguir una beca que les permita seguir siendo estudiantes.

Hodekazu Shoto. Japón

Siendo adolescente Shoto quiso viajar al extranjero para perfeccionar su inglés, pero sus circunstancias económicas lo impidieron, así que se decantó por crear su propio sistema de aprendizaje de idiomas sin moverse de casa. Skype le sirve de herramienta para que sus estudiantes de Kiotof se comuniquen en inglés con alumnos de 10 países y creen comunidades de juego con el programa Minecraft. “Se fomenta la creatividad, el pensamiento lógico y la imaginación”, enumera Shoto, que también ha unido los contenidos de distintas asignaturas a través de las tecnologías. Los japoneses, temerosos de cometer errores al hablar en otro idioma, odian el inglés. Solo el 30% se siente cómodo manejando esta lengua, frente al 94% de los alumnos de Hodekazu.

Andrew Moffat. Reino Unido

El 99% de los estudiantes de Moffat en Birmingham son musulmanes. Para conseguir su inclusión en la sociedad británica y evitar su posible radicalización ha creado el programa No outsiders (No extranjeros) que se ha extendido a cientos de escuelas de otras ciudades de Reino Unido. “Hay que enseñar a los niños que somos diferentes y eso es fantástico”, cuenta.  Este plan incluye grupos de trabajo mixtos de padres y estudiantes para que lo aprendido sobre integración en el aula lo escuchen también en casa. Dos mil adultos ya han participado en las jornadas. Y ha creado un club extraescolar permite a los niños acercarse a otras culturas y regiones presentes en Birmingham.

No me gusta el profe de mi hijo, ¿qué hago?

No me gusta el profe de mi hijo, ¿qué hago?

Javier Bernabeu, Sapos y Princesas, El Mundo, 22/03/2019

Prácticamente desde que nacen nuestros hijos, comenzamos a pensar en el cole al qué irán cuando cumplan los tres años. Tenemos en cuenta un montón de factores que van desde las instalaciones, la cercanía a casa, el inglés, la tecnología o el profe que les tocará, pero también las sensaciones tengamos a la hora de visitar el centro por primera vez. Si la impresión es buena, seguirá seguramente en nuestra lista de opciones posibles, pero como sea mala, es muy probable que quede descartado de inmediato.

El colegio ya está elegido y todo va bien pero, de repente, llega un año en el que no nos gusta nada el maestro de nuestros hijos. No sabe entenderle, parece que no ha hablado con los docentes de cursos pasados para que le cuenten que la mejor manera para sacar partido del alumno es de otro modo. Con él no funcionan esos métodos. El niño está desmotivándose a un ritmo de infarto. Lo conseguido en cursos anteriores parece haberse esfumado antes de acabar el primer trimestre.

De repente te abordan mil preguntas: ¿Qué podemos hacer? ¿A quién recurrir? ¿Cómo transmitir al educador lo que pasa? ¿Cómo repercutirá en mi hijo que le diga que no me gustan sus métodos? ¿Debo hablar con la dirección directamente o con la persona implicada primero? ¿Tengo que comentarlo con las otras familias a ver si ocurre lo mismo? ¿Qué puede ocurrir si esto se convierte en “corrillos” de padres a la salida de clase? ¿Qué ocurre si mi hijo sabe que no me gusta su educador?

¿Por qué puede ocurrir esto?

Los niños han pasado de admirar a su profe del año pasado a temer al actual. De estar motivados por adquirir conocimientos a ver el aprendizaje como una obligación impuesta. De ser protagonistas e investigadores a ser observadores.

Siempre hablamos de la importancia de la relación entre la familia y la escuela. Pero, ¿existe la comunicación adecuada entre los educadores de nuestros hijos? ¿Están todos en la misma onda? Está estudiado cómo aprende un alumno. Qué fases sigue hasta conquistar y hacer suyo el conocimiento. Los maestros deberían ser meros guías que acompañen a los niños en el camino del descubrimiento. Esto repercute directamente en su autoestima, su seguridad y su autonomía que, al fin y al cabo es uno de los objetivos con mayúsculas de la educación.

Si todos los maestros del cole están alineados en eso y no pierden de vista esta última gran meta, el alumno aprenderá a valorarse. La autoestima alta va de la mano de la motivación. Pero, si por el contrario, se centran en objetivos meramente académicos, cabe la posibilidad de que el menor se frustre. Su profe ya no le acompaña en el camino del descubrimiento (que hacía que su cerebro experimentara una agradable sensación por el éxito de conseguir cosas de manera autónoma). Ahora solo exige el producto final sin dejarle tiempo de disfrutar del proceso de elaboración.

Cuando esto ocurre significa que hay falta de coordinación vertical en el centro, algo que suele ser frecuente. Algunos docentes se han desviado del objetivo principal y eso repercute en los niños (por eso hay algunos favoritos y otros que no lo son). El preferido es el que favorece que su cerebro experimente “esa sensación”. El sentir que tú solo puedes.

Lo más común es que estén bien coordinados los contenidos pero no cómo hacer que el niño los acoja de la mejor manera posible. Seguimos demasiado atados al dicho de “cada maestrillo tiene su librillo” pero esto es muy peligroso. Deberían ser los maestros los que se adapten a los alumnos y no ellos los que, año tras año, deban adecuarse al modo de enseñar del profe. No significa que no sea importante que ellos aprendan a enfrentarse y adaptarse a distintos perfiles. Quiero decir que el docente debe dominar su proceso de aprendizaje y por qué es clave que su motivación, autoestima y seguridad esté arriba para fomentar que siga creciendo en el objetivo último: La autonomía.

¿Qué podemos hacer?

Antes de formar corrillos a la salida del cole o de criticar vía WhatsApp y, por supuesto, antes de hacer algún comentario negativo sobre el profe delante del niño, es importante que hablemos con el docente.

La conversación debe ir destinada a averiguar si en clase se fomenta la sensación de experimentar o si, por el contrario, el profe es transmisor y el alumno receptor, sin más. Si esto es así, que no te quepa duda de que tu hijo no está a gusto, ya que su cerebro no se encuentra desarrollando emociones. Y tú, como padre, tampoco estarás satisfecho al ver que tu hijo no avanza.

No me gusta el profe de mi hijo, ¿qué hago?

¿Cuál es el siguiente paso?

¿Tiene el colegio claro que los trabajadores están alineados y respetan los métodos de aprendizaje? Puede que sea tan simple como hablar con la dirección mostrando nuestra preocupación y que esta realice un pequeño taller con profes y padres para mostrar lo que nos une a todos bajo el mismo centro. A veces, el día a día, la velocidad del curso y muchos factores más, nos llevan a acomodarnos y olvidarnos de que el niño debe realizar pequeños hallazgos para llenar cada día un poquito el depósito de autonomía.

¿Y si, después de todo, sigue sin gustarme el profe?

Puede ocurrir (y pasa más veces de las que pensamos) que hay profes que no están por la labor de acoger la línea metodológica del centro y no comparten la opinión de que por encima de aprender conceptos concretos, la escuela debe favorecer la adquisición de otras competencias de carácter más general como las descritas anteriormente. En ese caso, no nos quedará más remedio a nosotros, como padres, que favorecer que esto ocurra.

Mientras el cerebro está en proceso de desarrollo (y esto es, al menos, hasta el final de la adolescencia) no debería nunca dejar de experimentar “esa sensación” que le permita llenar el depósito. Si la escuela no es, en algún momento, “proveedora” de ese servicio debemos procurar a nuestros hijos que sigan accediendo a ello a través de distintas actividades, que van desde el deporte, pasando por la ciencia, la música o el teatro.

No me gusta el profe de mi hijo, ¿qué hago?

¿Cómo se ve desde el lado de los docentes?

Lo normal es que se produzca una reacción. Aunque la primera sensación (y ahora hablo como profe) es desagradable. Es decir, que vengan los padres a decirnos que su hijo era muy feliz en clase el año anterior pero que ahora (conmigo) no lo es, pues no es plato de buen gusto, obviamente.

Lo normal es que no nos tomemos mal esto y no llevemos a cabo ningún tipo de represalia. Todo lo contrario. Debemos agradecerlo porque nuestros dos ojos están destinados a 25  estudiantes y, muchas veces, se escapan cosas.

Ahora bien, hay veces que la actuación del profe es “premiar” al alumno para motivarle y “recuperarle” poniéndole un sellito o regalándole un lápiz brillante cuando hace algo bien. Sin embargo, lo que el niño realmente quiere y lo que le motiva, es que se le ponga un reto, un desafío para la mente, que muestre que confían en él. Uno de esos que hace que su cerebro experimente “esa sensación” de seguridad.