Cuentos para educar emocionalmente a nuestros hijos

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Sapos y princesas, El Mundo, 11/08/2018

La familia es la primera escuela de educación emocional de los niños. Como padres, tenemos la responsabilidad de educar las emociones de nuestros hijospara que tengan las herramientas necesarias para poder enfrentarse a los retos que la vida les depare. Además, una buena educación emocional de los niños desde pequeños se traducirá en una mejor relación y comunicación con ellos cuando sean adolescentes.

El primer paso para poder educar emocionalmente a nuestros hijos es aprender a gestionar nuestras propias emociones para poder ayudar a nuestros hijossi pierden el control. Cuando esto ocurre, no debemos unirnos a su caos si no ejercer como adultos el autocontrol para ayudarlos a entrar en calma y, una vez tranquilos, decirles qué pueden y qué no pueden hacer cuando sienten una emoción.

La psicóloga infantil Begoña Ibarrola, insiste en que debemos aprender a legitimar y respetar todas las emociones, “porque todas las llevamos en el  código genético y todas nos sirven para algo, por eso es tan importante que demos estrategias a nuestros hijos para que aprendan a gestionar sus emociones”. Los niños deben saber que no hay emociones buenas ni malas. Algunas nos hacen sentir bien y otras nos hacen sentir mal, pero debemos aprender a expresar todas ellas de forma adecuada y, como padres, legitimarlas todas para que aprendan a ponerles nombre.

El cuento como entrenamiento emocional

Títulos de la colección Disney Emociones SM
Títulos de la colección Disney Emociones SM

Begoña Ibarrola empezó a escribir cuentos hace muchos años y descubrió que el cuento es una herramienta fabulosa para que niños y jóvenes encuentren a través de sí mismos la clave para solucionar sus problemas. Para ella, “los cuentos son un entrenamiento emocional con una distancia de seguridad”. Sirven no solo para entretener sino para comprendernos a nosotros mismos. Los personajes de los cuentos viven todo tipo de emociones y los lectores perciben esas vivencias e intentan hacer suyas esas vivencias.

Los cuentos son un entrenamiento emocional con una distancia de seguridad

También nos anima a reservar un tiempo para leer un cuento con nuestros hijos aunque sepan leer porque “hay una función exquisita de encuentro emocional de padres con hijos a través de un cuento”. Es como un mediador, un elemento que propicia la comunicación y potencia el vínculo entre ambos.

Para ayudar a los padres en esta labor, SM se ha unido a Disney para crear una colección de libros para trabajar las emociones en casa, avalada por los consejos y la experiencia de la psicóloga Begoña Ibarrola. Seis títulos con los que los niños podrán descubrir sus emociones a través de personajes  emblemáticos de Disney como Mickey, Mike Wazowsky, Judy, Dory, Buzz, Woody y Olaf. Con ellos nuestros hijos aprenderán a reconocer y gestionar emociones como el optimismo, el enfado, la frustración, el miedo, los celos o la alegría. 

Aprender a preguntar cómo se sienten 

Es importante que les preguntemos cómo se sienten. Por sus gestos podremos saber que les ocurre algo y es bueno que pongan en palabras lo que les está pasando. Por eso, es muy importante que los niños, antes de que puedan hablar, vean a los adultos poner nombre a sus emociones. Preguntarles por qué están tristes o enfadados con un gesto de empatía para que se vayan dando cuenta de que hay unos gestos, una comunicación no verbal capaz de transmitirnos cómo se sienten. 

Cuando van siendo un poquito mayores hay que preguntarles si quieren hablar. “A la puerta del corazón de los niños hay que llamar, no se puede avasallar o agobiarles para que nos cuenten lo que les está pasando y cuando son adolescentes, aún menos”, explica Ibarrola. Basta con decirles que les podemos ayudar si nos cuentan lo que les pasa, pero que respetamos su intimidad. Decirles que nos cuenten si quieren y que si no estamos disponibles para cuando quieran. Si se han acostumbrado desde pequeños a hablar con los padres, el camino ya estará hecho, de ahí la importancia de educarles y crear un vínculo emocional desde que son pequeños.

Hay que llamar a la puerta del corazón de los niños

Cuando hay cambios hormonales, como en la adolescencia, hay cambios emocionales. Es muy importante que ellos conozcan ese proceso para que cuando lleguen a la adolescencia ya tengan adquiridos hábitos de control emocional, desarrollada la empatía, que les va a resultar extraordinariamente útil para su relación social con los demás. Si lo hemos hecho bien, también tendrán adquiridos hábitos para entrar en calma ante un conflicto para poder dialogar y buscar salidas.

“La neurociencia ya nos ha demostrado que las emociones influyen en el aprendizaje, en la conducta, en una mejora de la convivencia, también en la salud, pero, sobre todo, porque nos proporciona herramientas para nuestro bienestar. Nuestra felicidad tiene mucho más que ver con nuestro bienestar emocional que con la cantidad de conocimientos que tengamos”, afirma la psicóloga.

Y concluye, “si queremos que los niños tengan recursos y se sientan capaces de afrontar el futuro debemos educarlos en la incertidumbre, en manejar sus emociones y saber abordar el trabajo en equipo, ser empíricos y, sobre todo, aprender a ser felices, que es una asignatura que la escuela tiene pendiente”.

7 Claves para educar emocionalmente a nuestros hijos

  1. Conocer lo que sentimos como padres y saber lo que sienten nuestros hijos.
  2. Sintonizar emocionalmente con ellos a través de la observación, la escucha y la empatía.
  3. Legitimar todas las emociones y no hacerles sentir mal por lo que sienten.
  4. Acompañar sus emociones, celebrar pequeños éxitos y acompañarles en momentos más complicados para ayudarles a gestionarlos.
  5. Valorar el mundo emocional como fuente de información de nuestros hijos.
  6. Crear un vínculo emocional que nos permita hablar dentro de la familia de lo que sentimos.
  7. Celebrar lo bueno del día a día sin ocultar los problemas.

¿Tu hijo no para de enfadarse este verano? Cinco pasos para controlar su ira

La forma en la que los padres responden ante el enfado de su hijo influye de manera significativa en el aprendizaje de este a la hora de manejar sus propias emociones

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De mamás & de papás, El País, 09/08/2018

Los niños se enfadan. También en verano. Todos nos enfadamos. Pero, tal vez, sean los menores los que lo tengan más dificultad a la hora de lidiar con ello por carecer de habilidades de autogestión de emociones y autocontrol que se adquieren poco a poco con la edad. El problema no es la emoción, sino el comportamiento que puede estar asociado.Tener una respuesta poco adaptativa hacia una situación que nos desagrada, según los expertos, ni es sano ni seguro. Y no lo es porque puede tener consecuencias negativas para el pequeño como son: el aislamiento social, la dificultad para relacionarse con su entorno –escolar, familiar o social– o llegar a carecer de límites en su conducta que le pueden llevar a romper cosas, gritar o pegar.

El enfado en la primera infancia, normalmente, se manifiesta de distintos modos: el niño puede empujar, golpear, pellizcar, morder o gritar. A medida que nuestros hijos crecen, estos adquieren habilidades lingüísticas más complejas y empiezan a desarrollar la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Adquieren empatía y llegan a comprender mejor el efecto de sus actos y palabras, expresando verbalmente su enfado y no físicamente. Sin embargo, hay niños que crecen y siguen teniendo dificultades para hablar o para dominar sus impulsos. Aunque suelen luchar para controlar sus sentimientos de enfado, siguen respondiendo de forma agresiva negándose a obedecer las normas tanto en la escuela como en casa.

¿Qué podemos hacer los padres?

La manera en la que los padres respondan ante el enfado de sus hijos va a influir de forma significativa en cómo aprenden los niños a manejar sus propias emociones. Estos necesitan, muchas veces, una guía para poder expresar y dominar sus emociones, sentimientos y comportamientos correctamente, según explican expertos del Departamento de Psiquiatría de Niños y Adolescentes de la Universidad de Nueva York. Para conseguirlo, los progenitores pueden fomentar la adquisición de habilidades eficaces para manejar el enfado y la ira de sus hijos. Cinco cosas que podemos hacer para ayudarles:

  • Ponerse en la piel del otro. La empatía es fundamental para que los niños superen un enfado de forma positiva. Preguntas como “¿Cómo crees que se siente mamá cuando te enfadas?” o “¿Por qué crees que papá ha hecho esto?” son fundamentales. Así el niño aprende a ponerse en la piel del otro y entiende que todos los seres humanos tenemos sentimientos, por qué actuamos como actuamos y, sobre todo, a gestionar poco a poco sus propios impulsos y emociones.Poner palabras a los sentimientos es el mejor comienzo.

  • La escucha activa: los padres deben explicar a los niños que no es lo mismo sentir frustración que mostrar con comportamientos agresivos esta emoción. Lo importante es transmitir calma y sosiego. Además, ponerse físicamente a su altura ayuda, pero no es suficiente. Tenemos que conseguir que el niño exprese cómo se siente, adaptando nuestra conversación a palabras que entienda, sobre todo con los más pequeños.

  • Con cada enfado, el niño puede aprender. Cada vez que el niño consiga controlar su ira, es un buen motivo para hacérselo saber con el fin de que en el siguiente enfado haga lo mismo. Por el contrario, si le cuesta, si sigue reaccionando de una forma inadecuada, hay que enseñarle a redireccionar esa ira, las veces que sean necesarias, hasta que lo consiga.

  • Cualquier actividad que le ayude a controlar su ira es más que bienvenida. Correr, bailar, escuchar música o nadar, entre otras muchas actividades, puede ayudar al pequeño a descargar su ira de una forma positiva a la que vez que enriquecedora.

  • La importancia de la respiración: muchas veces cuando nos enfadamos no somos conscientes de que nuestra respiración y pulso se aceleran. Hacer que el niño se pare y focalice su atención en su respiración es una técnica muy sencilla y efectiva.

4 Apps para localizar a nuestros hijos si se pierden en vacaciones

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Sapos y princesas, El Mundo

El verano es una estación maravillosa en la que podemos descansar y divertirnos con la familia. Pero también tenemos que extremar las precauciones con la seguridad de nuestros hijos. Muchos padres tienen miedo de perder a sus hijos en la playa, la montaña o los centros comerciales. En la actualidad podemos encontrar muchas apps para localizar a nuestros hijos. Gracias a la geolocalización tenemos la posibilidad de buscar a los niños y los adolescentes  en cualquier lugar y a cualquier hora.

Localizar a los hijos: Una prioridad para los padres

Según un estudio reciente el 25% de los padres españoles de niños de 3 a 10 años admitió haber perdido a uno de sus hijos durante las vacaciones de verano. Un grave problema que preocupa a todos los padres cuando llegan los meses de verano. Los padres españoles encabezan la clasificación de los más despistados con los italianos y alemanes.

Para encontrar a sus hijos el 75% confesaron que habían pedido ayuda a otros miembros de la familia o amigos, el 49% se había dirigido a extraños y solo el 12% había alertado a policías o empleados de los lugares donde habían desaparecido sus hijos. La geocalización puede resultar muy útil para encontrar a los niños en estos momentos de pánico y preocupación.

En la actualidad existen medios eficaces de localización como las pulseras, dispositivos GPS en mochilas y zapatos y estas conocidas y eficaces Apps. Buenas opciones para encontrar a nuestros hijos rápidamente, aunque la mejor es la tradicional: no quitarles nunca los ojos de encima cuando estemos en espacios abiertos o llenos de gente.

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Casi todos los padres hoy en día ya tienen un teléfono móvil o smartphone con posibilidad de instalación de aplicaciones. En verano puede resultar muy útil instalar cualquiera de estas aplicaciones para localizar a nuestros hijos en esos momentos en los que se nos han despistado y no les encontramos.

Incluso algunos dispositivos móviles como los iPhone tienen una herramienta como por ejemplo ‘Buscar mi iPhone’ para identificar la localización de un dispositivo en caso de pérdida o robo simplemente por el ID. Un gadget gratuito que permite localizar el dispositivo y por lo tanto al niño que lleva el móvil. Os vamos a hablar de 4 sencillas aplicaciones que os ayudarán a buscar a vuestro hijo si se despistan en algún momento pero podéis encontrar seguro muchas más igual de útiles y efectivas.

1. Family Locator

Una aplicación muy simple ideada para localizar con exactitud a los miembros de la familia. Los padres deben agregar sus contactos uno por uno introduciendo su nombre, número de teléfono y cuenta de correo electrónico. Cuando lo hayan hecho podrá encontrar a sus hijos gracias a Family Locator en un mapa que se actualiza en tiempo real. Es una aplicación gratuita y está disponible para iOS y Android. Cuenta también con una versión de pago, que ofrece un historial de las ubicaciones de los niños que permitirá a los padres saber dónde están sus hijos.

2. Life360

Una sencilla aplicación gratuita diseñada de forma para conocer la ubicación de familiares representados por círculos en un mapa.  Life360 está disponible para iOS y Android y para que funcione hay que sincronizar los contactos telefónicos del usuario. Entre sus utilidades está también un botón de pánico, que sirve para que los hijos puedan enviar a sus padres una alerta de auxilio. Existe una versión de pago que ofrece un servicio de asistencia de emergencia e incluso un seguro en caso de robo.

3. Find My Friends

Una app también muy sencilla gracias a la cual los padres tienen a sus hijos localizados vía GPS. Muy práctica Find My Friends para localizar a los más pequeños e incluso también a los mayores en un mapa en cualquier lugar. Ofrece un sitio centralizado para compartir tu ubicación y enviar mensajes en tiempo real. Una aplicación que también sirve para compartir tu ubicación rápidamente desde cualquier teléfono en caso de emergencia. Ofrece también una lista rápida y práctica para emergencias con localización de servicios como la policía y lugares de interés como hospitales.

4. Glimpse

Por último, otra aplicación útil puede ser Glimpse que permite saber cuál es la localización de cualquier miembro de la familia.  Funciona sin problemas entre iPhone y Android. Permite crear un grupo de acceso solo por invitación en el que todos los miembros pueden verse unos a otros en un solo mapa. Por ejemplo, puedes crear un grupo familiar y los miembros de la familia podrán estarán fácilmente en contacto al compartir o hacer una solicitud para todos a la vez.

La tecnología de la geocalización puede resultar en estos casos muy útil a los padres y ayudarles a localizar a sus hijos. Incluso en futuro se desarrollarán más sistemas para poder localizarles. Pero siempre la prudencia y la atención constante de los padres es fundamental para que nuestro hijo no se despiste en un minuto.

Recomendaciones para el verano de los pediatras

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Sapos y princesas, El Mundo

Se habla de golpe de calor cuando la temperatura corporal pasa de los 40° C y se produce por un fallo en el sistema que regula la temperatura en nuestro organismo. La exposición a la luz y el calor pueden causar trastornos, como erupciones en la piel, sensación de fatiga transitoria, calambres y agotamiento por calor. Según recoge la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) en la web Familia y Salud, “el agotamiento por calor es el cuadro más frecuente y se debe a disminución del contenido de agua, de sales minerales o de ambas. Esto provoca debilidad, náuseas/vómitos, anorexia, cefalea, mareo, calambres y, con menor frecuencia, ansiedad, irritabilidad, sensación de desvanecimiento o incluso síncope”.

Los niños deben estar especialmente protegidos de la exposición solar y ser educados para mantener conductas eficaces de fotoprotección. Los pediatras de Atención Primaria se muestran realmente preocupados y creen que “es necesario que la sociedad y, sobre todo los padres, se conciencien de que es importante proteger la piel y los ojos del sol”.

Según la AEPap “durante la etapa infantil y adolescente hay que establecer los hábitos saludables dirigidos a la protección solar y a la prevención del cáncer de piel, quemaduras solares y otras lesiones”.

De esta manera, la AEPap considera que es necesario fomentar la colaboración mediante campañas escolares y comunitarias que promuevan la prevención de la exposición excesiva a la radiación UV en la infancia y la adolescencia.

Los efectos de los rayos ultravioleta aumentan por el viento y las propiedades reflectoras de la superficie del suelo; la arena refleja entre un 10% y un 25% de estos rayos, por lo que la exposición de los bañistas es especialmente intensa.

Los niños rubios, de ojos azules y con piel clara son los que precisan una fotoprotección más alta. En este sentido, los pediatras de AP aseguran que “utilizar un fotoprotector adecuado durante los primeros 18 años de vida puede reducir hasta un 78% el riesgo de cáncer cutáneo en la edad adulta”.

Además, la web Familia y Salud recoge los siguientes consejos y recomendaciones de cara al verano:

Para los viajes

– Es aconsejable llevar un botiquín para poder tratar pequeños cortesquemaduras o diarreas.

– Si se viaja a un país europeo, es recomendable solicitar previamente la tarjeta sanitaria europea.

– Para viajes a países exóticos, se debe consultar la posibilidad de poner algunas vacunas recomendadas para esos lugares. (Viajes internacionales, ¿me tengo que vacunar?). Consultar según el país al que se viaje. Los centros de vacunación de cada provincia se pueden consultar en la web del Ministerio de Sanidad: Centros de Vacunación Internacional.

– Si se viaja en coche hay que utilizar el sistema de retención adecuado, especialmente si se viaja con bebés, cumplir las normas de seguridad vial y, si es necesario, utilizar fármacos contra el mareo.

Fomentar la actividad física y los juegos

El periodo de vacaciones es una oportunidad para realizar y fomentar la actividad física al aire libre y en familia. Según la AEPap, “el deporte produce beneficios para la salud de la infancia, enseña habilidades importantes de la vida y aumenta la confianza en uno mismo”. No obstante, los pediatras de Atención Primaria recuerdan que “es importante estimular el deporte en niños fomentando la igualdad y no dejarse vencer si al niño no le gusta el deporte”.

Las vacaciones son también una oportunidad para jugar en familia. Además, “el juego tiene un papel importante para favorecer el desarrollo de los niños y nos ayudará a realizar actividad física divertida”, apuntan desde la AEPap. “Es importante que los juegos y juguetes fomenten la igualdad y que sean seguros”, añaden.

Se pueden ver algunas ideas en la sección de RECURSOS: Libros para padres: ¡A jugar! Compartir juegos con vuestros hijos es una experiencia muy positiva para toda la familia (y puedes recuperar juegos tradicionales de tu infancia).

También es tiempo de piscinas, uno de los lugares preferidos por los niños en el que podremos disfrutar en familia. Es importante seguir las recomendaciones para disfrutar del agua con seguridad.

Dedicar tiempo a la lectura

La lectura mejora la capacidad y el progreso lingüístico de los niños. De hecho, cuanto antes se expone un niño a la lectura, mejor es su capacidad lingüística y sus habilidades en ese sentido. La lectura no solo inspira el desarrollo del lenguaje en el niño, sino que también es una buena forma de establecer vínculos duraderos entre padres e hijos.

“Es muy positivo para los niños que fomentemos la lectura desde edades tempranas. Leer en familia es una actividad saludable y leer en voz alta a los niños mejora su desarrollo y fortalecerá vínculos afectivos”, comentan desde la AEPap.

En la sección de RECURSOS de la web hay un amplio catálogo de cuentos y libros. También se ha incorporado una sección en la que se presenta una  selección de libros recomendados.

Movimiento Actívate: come sano y muévete

Desde la web Familia y Salud también sugieren consejos o recomendaciones adolescentes. En este sentido, la actividad física es una buena propuesta y un hábito imprescindible y subrayan que “en España, los adolescentes hacen poco deporte. Una propuesta para solucionar este problema es el Movimiento Actívate: come sano y muévete. Debemos fomentar una práctica segura de las actividades deportivas”. Asimismo, conceden gran importancia a realizar actividades saludables e indican que “hay que darles alternativas para que no realicen actividades poco saludables como el botellón y hablar con naturalidad sobre temas como el tabaco y el alcohol, las drogas o la sexualidad.”

Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap)

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria se constituye como una Federación de Asociaciones de Pediatras que trabajan en Atención Primaria (AP), de carácter científico y profesional, sin fines lucrativos, que representa a más de 3.500 pediatras de AP en el estado español.

En su seno se encuentran diferentes Grupos de Trabajo sobre diversas materias (Grupo de Prevención en la Infancia y Adolescencia, Grupo de Vías Respiratorias, Pediatría Basada en la Evidencia, Docencia MIR, Cooperación Internacional, Patología del Sueño infanto-juvenil, Grupo de Investigación, Grupo Profesional, Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, Grupo de Educación para la Salud, Grupo de Patología Infecciosa, Grupo de Ecografía Clínica Pediátrica, Grupo de Relaciones con Europa y el Grupo de Gastro-Nutrición).

Los objetivos principales de esta Asociación son:

  • Promover el desarrollo de la Pediatría en la Atención Primaria
  • Buscar el máximo estado de salud del niño y del adolescente
  • Promocionar su salud, prevenir la enfermedad y facilitar su recuperación en caso de contraerla
  • Fomentar y ejercer la docencia sobre Pediatría de Atención Primaria del pregraduado y postgraduado (Médicos Residentes de Pediatría
  • Médicos Residentes de Medicina Familiar y Comunitaria y profesionales del ámbito de la Atención Primaria)
  • Fomentar y ejercer la investigación
  • Coordinar los diferentes programas sanitarios relacionados con el niño
  • Recoger los problemas e inquietudes relacionados con el ejercicio de la Pediatría de Atención Primaria
  • Representar los intereses de sus socios en el marco de las leyes y ante los distintos organismos (Administraciones Públicas Sanitarias y Docentes, otros órganos o entidades Nacionales o Internacionales), y coordinar con otras asociaciones similares  (regionales, nacionales o internacionales) actividades y proyectos encaminados a la mejora de la Pediatría en Atención Primaria.

5 Maneras de ayudar a los adolescentes a sentirse bien consigo mismos

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Sapos y princesas, El Mundo

La adolescencia es una etapa complicada, el colegio se vuelve más duro, hay que empezar a elegir opciones para una futura carrera profesional y para colmo, deben empezar a definir sus personalidades y su forma de ser para pasar a la vida adulta. Esto a muchos adolescentes les produce un aumento de ansiedad que hace que cuando lleguen a universitarios sean perfeccionistas que se miden contra estándares idealistas e imposibles de alcanzar. Por ello, es difícil para los adolescentes sentirse bien consigo mismos.

Un estudio de 2018 sugiere que la percepción que los adolescentes tienen de sí mismos juega un rol central en su bienestar emocional. Aunque hay otros aspectos que contribuyen a su bienestar, todo apunta a que sentirse bien les ayuda a conectar con otras personas y a beneficiarse de las oportunidades que les ofrece la vida.

Basándonos en esto, hemos recopilado cinco ideas para que puedas sugerir a tus adolescentes y ayudarles a mejorar su autoestima y así, empezar a sentirse bien consigo mismos:

1. Ejercicio físico

Una y otra vez, numerosas investigaciones han demostrado los beneficios del ejercicio físico sobre el cuerpo y la mente. Casi 40 estudios internacionales han determinado que sólo el ejercicio físico puede mejorar la autoestima de manera considerable, sobre todo si el ejercicio se realiza en espacios supervisados o dedicados al deporte.

Hay que tener en cuenta que la auto percepción de los adolescentes tiene mucho que ver con su sentido del atractivo físico, y el deporte ayuda a mantener una imagen bonita de su cuerpo. Así que debes animarle a realizar más ejercicio en el instituto y fuera de él, como por ejemplo deportes de equipo como el fútbol y baloncesto, entrenamiento de fuerza, correr, nadar, yoga, pilates, karate o incluso defensa personal.

Así, el adolescente no solo experimentará cambios en su cuerpo, sino también en su mente. Salir a hacer ejercicio hace que estén más fuertes, más sanos y que tengan más confianza en sí mismos.

2. Auto compasión (no autoestima)

La autoestima lleva irremediablemente a una evaluación de uno mismo, y eso trae el peligro de descubrir nuestros defectos y de verlos como algo insalvable. La auto compasión, en cambio, lleva a tratarse con amabilidad, apertura y aceptación y evita el estar concentrados en el resultado.

Está demostrado que practicar la auto compasión hace que uno acepte sus defectos, se dé cuenta de que los demás también tienen dificultades y de esta manera, uno se trata con la misma amabilidad que trata a los demás. Porque nadie es perfecto y nadie lo será nunca. Así que cuanto antes se acepten a sí mismos mejor les irá.

3. Evitar las comparaciones sociales

Un enfoque en la autoestima también lleva a compararse con otros. Y si los adolescentes ya sienten muchas veces (sin fundamento) que son el centro de atención, compararse con otros puede hacer que se enfoquen en buscar su identidad en relación con los que les rodean.

Y las redes sociales, como Instagram, no ayudan porque incitan a la comparación de vidas normales con fotografías preparadas tomadas en momentos ideales. Esto hace que empiece a haber estudios sobre la relación entre la depresión y la ansiedad adolescente con las redes sociales. Una alternativa sana a estas redes es la App Maverick, que conecta a los niños con modelos a imitar y les anima a explorar su creatividad. Y si no siempre está la opción de dejar de usar ocontrolar el uso de las redes sociales.

Esta comparación social también existe fuera de las redes sociales y el colegio es uno de esos sitios. Las notas públicas y las agrupaciones no respetan los errores naturales del proceso de aprendizaje ni el progreso individual de cada alumno. En este sentido, el colegio puede tomar algunas medidas para evitar la comparación social, como no hacer públicas las notas de cada alumno, ofrecer oportunidades para repasar y rehacer trabajos y reconocer los pequeños éxitos individuales.

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4. Aprovechar habilidades específicas

Muchos adolescentes se sienten mal consigo mismos porque les parece que no hacen bien lo que sus amigos hacen bien. Pero tienen sus propias fortalezas. Si averiguas los intereses y talentos de tus hijos podrás ayudarles a cultivarlos. Para ello, puedes buscar actividades centradas en sus habilidades y así conseguir que estén más confiados, capaces e inspirados.

5. Ayudar a otros (especialmente si son desconocidos)

Cuando los adolescentes ayudan a otros, se sienten mejor consigo mismosporque no piensan en sí mismos. Esto hace que sean más positivos. Para ayudarles con esto, apoya voluntariados y servicios comunitarios y aprovecha su interés por cambiar las cosas. También pueden trabajar con ONGs, de forma presencial o a distancia o simplemente hacer de profesores particulares.

Cómo evitar los golpes de calor

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Sapos y princesas, El Mundo

Sin duda, el verano es la época del año más esperado por todos, pero las altas temperaturas, en muchas ocasiones, conllevan consecuencias graves de salud como los golpes de calor. Y es que el verano ha llegado a nuestro país para quedarse (o al menos eso parece) durante una larga temporada.

Cómo prevenir los golpes de calor

Los golpes de calor se producen cuando el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura, que se va incrementando rápidamente y puede alcanzar los 40,6º C. Para evitar llegar a esta situación, hay que utilizar el sentido común y seguir esta serie de consejos.

  • Evita la exposición al sol, sobre todo en las horas centrales del día.
  • Evita hacer ejercicio físico intenso en las horas de más calor.
  • Si te notas cansado o mareado, intenta llegar hasta un lugar fresco, ventilado, a la sombra y aflójate la ropa.
  • Intenta estar el mayor tiempo posible en lugares con aire acondicionado.
  • Usa sombreros, gorras y gafas de sol.
  • Extremar la precaución con niños y ancianos.

Síntomas

Detectarlos es fácil si sabemos cómo, y para ello debemos estar atentos a estos síntomas:

  • Calambres musculares (en piernas, abdomen o brazos)
  • Sequedad y/o piel roja
  • Agotamiento
  • Fatiga
  • Nauseas o vómitos
  • Dolor intenso de cabeza
  • Pérdida de conocimiento

Cómo actuar

  • Traslada a la persona afectada a un lugar a la sombra.
  • Colócala en posición tumbada con la espalda recta y las piernas levantadas, para favorecer la circulación de la sangre.
  • Humedécele el rostro con una esponja o paño húmedo, pero no le des de beber si se encuentra inconsciente porque podrías ahogarla.
  • Si su temperatura no desciende, presenta pulsó débil y palidez o sabes que sufre de enfermedades cardíacas, acude inmediatamente al médico.

Grupos de riesgo

  • El golpe de calor clásico afecta predominantemente a ancianos con una patología previa.
  • El golpe de calor activo afecta a los jóvenes que practican deporte sin entrenamiento o protección.
  • Los niños son especialmente vulnerables debido a que su sistema respiratorio no se ha desarrollado aún por completo, y favorece la pérdida de líquidos. En un bebé, esto puede traducirse en síntomas de letargia y pérdida de conciencia. El niño puede dar la impresión de estar dormido cuando en realidad está muy grave.

Sigue estas recomendaciones y disfruta de un verano sano y feliz.

Cómo disfrutar de las vacaciones en familia sin agobios

Estos días son una gran oportunidad para divertirse todos juntos y convertir el tiempo en una gran experiencia llena de aventuras.

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Yolanda Salvatierra, 01/08/2018. El País

Agosto es el mes por excelencia de las vacaciones del año, se acabó el cole y la oferta de colonias, casales, cursos y campamentos infantiles. Empieza realmente el tiempo en familia y en muchas ocasiones el agobio por los problemas de convivencia, pero… ¡no tiene porqué ser así! Las vacaciones familiares son una gran oportunidad para divertirse todos juntos y convertir el tiempo de familia en una gran experiencia llena de aventuras.

En mi infancia, las vacaciones estivales duraban casi tres meses. Meses de playa y juegos al aire libre en el pueblo con los abuelos. Era genial aunque esperaba con ansia a que llegara agosto y mamá y papá cogieran vacaciones. Entonces, empezaba verdaderamente lo bueno.

Ahora las vacaciones infantiles ya no duran 3 meses. El final del curso escolar empalma con el inicio de actividades de todo tipo, algunas más divertidas que otras pero todas con una característica común: están regladas. Es importante mantener las rutinas, los horarios, madrugar, comer a la misma hora, realizar toda serie de tareas con objetivos determinados. En horario de lunes a viernes (en el mejor de los casos) o incluyendo el fin de semana si la oferta a la que los hemos apuntado es una estancia en un lugar maravilloso que incluye pensión completa o esos cursos intensivos para profundizar en los conocimientos ya adquiridos o los de nuevos por conocer. Está claro que lo hacemos por su bien pero también lo hacemos por el nuestro y así estar todos más tranquilos esos días en los que ya se ha acabado el cole y seguimos trabajando.

Llega agosto y en muchas familias a la alegría de empezar las vacaciones se suma el agobio de no saber qué hacer. No hay dinero para emprender un viaje fantástico que sirva para tenernos ocupados a todos. No nos podemos permitir un mes de hotel “todo incluido” en el que se ocuparán de los peques mientras los mayores podemos descansar. Solo pensar en las 24 horas juntos, empieza a doler la cabeza. ¿Qué demonios hacer? ¡Preparar una aventura! Y para ello solo hay que tener en cuenta 2 condiciones y un objetivo: disfrutar compartiendo el tiempo en familia. Un tiempo en el que poder divertirse, descansar, aprender, descubrir y sobre todo sentir, cooperar y consolidar ese equipo que es toda familia.

Vayamos a por las dos condiciones:

1) Una aventura siempre tiene que tener un punto de improvisación y sorpresa. Dejarse impresionar es dar una oportunidad a nuestra capacidad de asombro, imprescindible para el disfrute y aprendizaje.

Eso quiere decir que vamos a prescindir de horarios y rutinas aunque sí sea conveniente negociar y ponerse de acuerdo en determinar ciertos tiempos. Por ejemplo, podemos poner una hora límite para despertarse o marcar una franja para la hora de las comidas, especialmente si hay que compartir mesa o mantel. Se puede hacer el “plan de ruta” la noche anterior antes de acostarse o lo podemos dejar para el día siguiente mientras deleitamos un desayuno especial. Puede que el plan sea hacer una salida y entre todos la preparemos ¡seguro que será un tiempo compartido extraordinario! Podemos también optar por disfrutar de nuestra casa. En ocasiones, desaprovechamos lo que un espacio concreto nos puede ofrecer, ¿cuántas cosas no podemos hacer en la cocina?, o esa terraza que apenas utilizamos ¿por qué no convertirla en un verdadero jardín?

Los niños son grandes creadores, su imaginación y creatividad puede llegar a ser ilimitada. Seguro que si les escuchamos sin tener expectativas previas, si les pedimos que nos hagan propuestas asombrosas ¡sus ideas serán fabulosas! Solo deberemos estrujarnos los sesos para adaptarlas a lo posiblemente realizable. Si lo hacemos, vamos, a conseguiremos algo que siempre deseamos, que nos hagan caso cuando nos toque decidir a los mayores. Por ejemplo, imaginad que decidís los mayores pasar un día tranquilo de lectura pues podríais empezar por visitar una biblioteca o ambientar un rincón de la casa para practicar esa actividad ¡seguro que además de tranquila, resulta divertida!

2) En una aventura siempre hay que tener un plan B. Y lo esencial en esos casos es contar con una buena cartera de recursos. Por ejemplo, seguro que a muchos de vuestros peques les han puesto deberes en el cole o han recomendado que durante las vacaciones se realicen tareas escolares, pues bien ahora tenemos la ocasión de aprender ¡jugando!

Un “Diario de Vacaciones” a modo de cuaderno de viaje, esencial en todo aventurero, puede ser un recurso interesante para aplicar todo lo que aún hay que aprender, repasar o reforzar. Una página diaria en la que ayudemos a pegar las fotos del día o la entrada del museo que hemos visitado o un dibujo del pueblo que hemos visitado, añadiendo una frase o palabra de sus impresiones, puede ser suficiente. También realizar todo tipo de manualidades, experimentos, actividades deportivas o de juego al aire libre como ir en bicicleta, nadar, pasear,… pueden ser divertidísimas si las organizamos con el mimo y el entusiasmo que se merecen.

Por último, no hay que olvidar los juegos colectivos que nos brindan la oportunidad de aprender a cooperar y competir sin que el ganar y el perder sean el objetivo principal. Compartir con los peques nuestros juegos infantiles como “la gallinita ciega”, “el escondite”, el “parchís por parejas” para desarrollar la mejor estrategia, entre otros, nos darán esa oportunidad al mismo tiempo que fomentamos la comunicación en la familia.

Familia ¿crees aún que este agosto no vais a pasarlo en grande? Para acabar te explico mi plan ahorro. Van a ser unas vacaciones “piratas” en las que nos vamos a enrolar en busca de un tesoro, todo sin moverse mucho de casa. Primero vamos a decidir que tesoro queremos encontrar y luego pensaremos dónde puede estar. Haremos un mapa que nos llevará varios días porque entre investigar y el trabajo gráfico, nos tomaremos algún que otro helado de paseo y nos daremos más de un baño en la piscina del barrio. Una vez esté listo nuestro mapa (plan de vacaciones) daremos los primeros pasos, seguro que nos llevará cada día a lugares fantásticos y al final no me cabe duda que encontraremos ese tesoro ansiado. Espero que lo paséis tan bien como nosotros ¡Felices Vacaciones!

Educación abre el plazo para pedir las becas salario del curso 2018-2019 a las que destinará 14.000.000 euros

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Europa Press, 03/08/2018

Educación abre el plazo para pedir las becas salario del curso 2018-2019 a las que destinará 14.000.000 euros

La Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte ha publicado la convocatoria de las becas salario ligadas a la renta para la realización de estudios universitarios, destinadas a los estudiantes de las universidades públicas valencianas para el curso 2018-2019, a las cuales se destinarán 14.000.000 euros, según ha informado la Conselleria en un comunicado. El plazo de presentación de las solicitudes para esta nueva modalidad de ayudas se iniciará el sábado 4 de agosto y finalizará el 5 de octubre. El alumnado que solicite la beca deberá rellenar, por vía telemática, el formulario de solicitud y presentarlo en los registros de las universidades o en las dependencias que prevé la Ley 39/2015. Las becas salario están destinadas a los alumnos que inician por primera vez los estudios universitarios en el curso 2018-2019, así como a los alumnos beneficiarios de estas ayudas en las dos convocatorias anteriores.

Las becas salario están destinadas a los alumnos que inician por primera vez los estudios universitarios en el curso 2018-2019, así como a los alumnos beneficiarios de estas ayudas en las dos convocatorias anteriores.

Los beneficiarios dispondrán de un salario de hasta 600 euros mensuales por curso, que “contribuirá a financiar el gasto que genera llevar a cabo estudios universitarios” e “impulsará la economía de las familias con niveles de renta escasos”.

Cinco pautas para mejorar la autoestima de nuestros hijos

El amor propio bien desarrollado en los niños les ayuda a sentirse seguros, confiados, así como a ser más creativos y autónomos.

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Carolina Pinedo, 03/08/2018. De mamás y de papás

La autoestima es la percepción sobre cómo nos valoramos, tanto en lo que somos como en lo que hacemos. “Nuestra autoestima varía a lo largo de nuestra vida y en el caso de los niños su amor propio cambia a medida que crecen y se desarrollan. Por ello es importante acompañarles, sin presionarles o juzgarles, en el proceso de afianzar su autoestima.

“Entre los 2 y los 6 años se manifiesta un yo grandioso. A esta edad, el niño se muestra orgulloso de sus logros, como cuando dice, ¡mamá, mira cómo salto! En esta etapa, el pequeño se describe según sus atributos personales externos, como logros, habilidades y apariencia física”, aclara Ana Torre, psicóloga clínica e infantil y terapeuta de juego. Otras etapas de la autoestima de los niños, según la psicóloga, son “a partir de los 6 años, cuando el niño/a incluye en las descripciones de sí mismo aspectos psicológicos, como, soy simpática. Durante la preadolescencia y adolescencia, en su autovaloración tienen mucho peso aspectos como la destreza física y la aceptación de su grupo de iguales. Además, se trata de una fase con muchos altibajos en la autoestima”.

Autoestima en forma, un espejo de los progenitores

El amor propio de los hijos se cimenta a través de la relación con los padres y el resto de adultos del entorno. “Si nosotros les valoramos, ellos también lo harán. Somos como espejos para ellos, la imagen que les devolvamos, será la que tengan de sí mismos”, comenta la psicóloga Ana Torre. Pero ¿cómo podemos fomentar ese amor propio? Algunos de los puntos de anclaje para una autoestima infantil sana son:

  1. Adorar al niño/a cuando es un bebé. El niño necesita sentir amor incondicional hasta el año de edad, porque le proporciona sensación de seguridad. Este vínculo explica que se adore a los bebés, a pesar del esfuerzo y atención tan exigentes que precisan.
  2. Admiración y aceptación de las limitaciones. Es aconsejable que el niño reciba de sus progenitores la idea de que se le admira y valora, pero también ayudarle a entender que no es perfecto y tiene sus limitaciones como todas las personas y que se le quiere tal y como es.
  3. La importancia de la individualidad. Para tener una autoestima sana es necesario comprender que somos personas únicas y que se respete nuestra individualidad o peculiaridades como seres irrepetibles que somos.
  4. Tener un modelo de referencia en los progenitores. Para que los niños alcancen una buena autoestima es útil que cuenten con unos padres que se respeten a sí mismos así como a otras personas y que sean tolerantes con sus virtudes y defectos, al igual que con los de los demás.
  5. Adaptar los retos y objetivos de los niños a sus capacidades y recursos. De esta forma, conseguirán avanzar a su ritmo y se reforzará su motivación.

¿Para qué sirve la autoestima en la vida de un niño/a?

  • El hecho de que el niño/a se quiera y respete resulta de utilidad para tener más seguridad y confianza y le facilita cuestiones como:
  • Las interacciones sociales, porque está más seguro de que va a ser aceptado por otras personas. De esta manera, si no encaja con alguien o surge algún conflicto, lo entiende como con normalidad y sin dramatismos.
  • El aprendizaje académico, al tener más capacidad para tolerar las frustraciones que conlleva el proceso de aprendizaje.
  • El desarrollo de la creatividad, porque se siente más libre para inventar sin límites y se juzga menos.
  • La autonomía y la seguridad en sí mismo, porque son menos dependientes de la valoración y aprobación de terceros.
  • Aprender a gestionar los conflictos, ya que el niño está mejor orientado para buscar otras alternativas, en vez de quedarse bloqueado ante los errores.

Retrato de un niño/a con la autoestima baja

Una autoestima inadecuada deja pistas en el comportamiento de los niños, como el hecho de ser “demasiado autocríticos, la indecisión y una necesidad exagerada de complacer a terceras personas, lo cual puede generar preocupación por el qué dirán. Estos rasgos en dosis excesivas pueden resultar patológicos”, comenta el doctor Javier Blumenfeld Olivares, pediatra, especialista en medicina adolescente y endocrinología pediátrica del Hospital de El Escorial. Pero, ¿cuál es el caldo de cultivo para que un niño/a tenga la autoestima baja? Según el doctor Blumenfeld:

  • Unas expectativas irreales que no están ajustadas a las capacidades del niño/a.
  • La excesiva dependencia del entorno.
  • Una gestión errónea de los momentos en que la autoestima se resiente. Todos tenemos épocas en que nuestro amor propio no está en su mejor momento. Pero es habitual que los progenitores animen a sus hijos a toda costa, en vez de analizar las causas por las que el niño tiene en ese momento tiene la autoestima baja, para ayudarle a gestionarlo y entenderlo.

Reserva cognitiva: cómo proteger nuestro cerebro

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Carmen Soria, 28/03/2018

El término reserva cognitiva hace referencia al hecho de que algunas personas que mantiene su cerebro activo, tienen mayor capacidad para afrontar el deterioro provocado por el envejecimiento e incluso minimizar o retrasar los efectos de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Así, las personas que poseen una mayor reserva cognitiva tienen mayor capacidad para tolerar los cambios producidos en sus estructura cerebrales, presentando una menor sintomatología clínica.

Este concepto de reserva cognitiva se adoptó tras ser realizadas diferentes observaciones en la que se constataba que no siempre existía una relación directa entre la gravedad del daño cerebral y la sintomatología presentada por el paciente.

¿Qué factores influyen en la reserva cognitiva?

Aunque no debemos olvidarnos de los factores genéticos, estos últimos años se ha venido investigando sobre cuáles son los factores que más influyen en la reserva cognitiva, mostrando que ciertos hábitos ayudarían a aumentar esta reserva. Algunos de los factores más relevantes son:

  • Nivel cultural: cuanto mayor es el nivel cultural, mayor seria la capacidad de reserva cognitiva. Hay que tener en cuenta que este nivel cultural no siempre está relacionado con un alto nivel de estudios.
  • Ocupación laboral: las personas que realizan una actividad profesional que demanda una mayor implicación de las capacidades de razonamiento, estarían más protegidas frente a enfermedades degenerativas.
  • Realización de actividades intelectuales: nunca es tarde para aprender. Leer de forma habitual, aprender cosas nuevas como un nuevo idioma, tocar un instrumento o jugar al ajedrez, por ejemplo, ayuda a aumentar la reserva cognitiva. Se ha demostrado que realizar nuevas actividades de tipo intelectual, puede reducir el riesgo de demencia en un 50%.
  • Actividades de ocio y relaciones sociales: las investigaciones han mostrado que aquellas personas que realizan actividades de ocio de forma regular y mantienen relaciones sociales activas, presentan hasta aproximadamente un 40% menos de riesgo de sufrir algún tipo de enfermedad neurodegenerativa.
  • Actividad física: de la misma manera, las personas que realizan un ejercicio físico moderado de forma regular tienen menos posibilidades de sufrir un deterioro cognitivo. Así, realizar una actividad deportiva ayuda a mejorar la producción neuronal y la plasticidad cerebral y por tanto, a aumentar su reserva cognitiva.

¿Cómo puedo aumentar mi reserva cognitiva?

Mantener el cerebro activo, no solo en la vejez sino a lo largo de toda la vida, ayuda a aumentar esta reserva cognitiva. Así, la realización de tareas que permiten entrenar la mente, como leer, aprender cosas nuevas, estimular la memoria, la atención, el cálculo, etc., podrían ser de gran utilidad. Además, no debemos olvidar la importancia de mantener un estilo de vida saludable que incluya una alimentación equilibrada, la realización de ejercicio físico moderado y el abandono de hábitos como fumar o beber alcohol.

Los bilingües alternan idiomas de forma voluntaria y sin esfuerzo

Cuando el contexto lo permite, las personas bilingües mezclan espontáneamente sus lenguas, lo que hace que su expresión verbal sea más rápida y ágil. Según un nuevo estudio, el uso libre de los dos idiomas al comunicarse puede exigir menos esfuerzos cognitivos que tener que usar uno solo.

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SINC, 30/07/2018

La forma en que los bilingües controlan sus dos lenguas, cómo cambian de una a otra sin aparente esfuerzo y los mecanismos neurales que subyacen a estos procesos han sido algunas de las preguntas más relevantes en el campo de la investigación en ciencia cognitiva del multilingüismo recientemente.

Sin embargo, la mayoría de los estudios se han centrado en una implementación poco natural y basada en paradigmas de laboratorio estrictos en los que el cambio o alternancia de lenguas ocurre en respuesta a una serie de claves que indican a los bilingües qué idioma usar y cuándo cambiar.

Por ejemplo, ante la presencia de una bandera determinada acompañando a un dibujo, el nombre de ese dibujo debe decirse en una lengua, y si la bandera cambia, la lengua utilizada para denominar el dibujo debe cambiar también.

Estos estudios generalmente muestran que para los bilingües es más fácil usar una lengua que usar dos para denominar los objetos. Pese a esto, la percepción en las conversaciones que se mantienen en la calle en sociedades con presencia de varias lenguas indica algo diferente, y apunta a que la gente mezcla lenguas de manera voluntaria y sin apenas esfuerzo.

Un estudio, realizado por el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) y la Universidad Nebrija, demuestra que cuando los bilingües son libres de usar sus dos idiomas de la manera que desean, pueden llegar a denominar los objetos que ven incluso más rápido que cuando se les fuerza a usar solamente una de sus lenguas.

“Una de las capacidades menos valorada, pero más interesante de los bilingües es la de alternar entre lenguas con aparente sencillez cuando el contexto se lo permite”, señala Ángela De Bruin, investigadora del BCBL y autora del estudio.

Cuando los bilingües son libres de usar sus dos idiomas de la manera que desean, denominan los objetos que ven incluso más rápido que con uno solo

Así, este trabajo demuestra que existe una fuerte tendencia a alternar de manera natural entre lenguas, en contra de lo que se podría haber esperado desde perspectivas más puristas sobre el uso de la lengua. “Este estudio pone de manifiesto las ventajas de favorecer la mezcla de lenguas”, manifiesta Jon Andoni Duñabeitia, investigador de la Universidad Nebrija y coautor del estudio.

Un experimento con bilingües

En la investigación se pidió a bilingües del País Vasco que hablaban castellano y euskera que nombrasen imágenes. Los bilingües tenían que nombrar todas las imágenes en un solo idioma (euskera o castellano), o podían nombrar las imágenes en el idioma de su elección.

El primero de los hallazgos de los investigadores fue que cuando se permitió a los participantes utilizar la lengua que quisieran, los bilingües alternaron con mucha frecuencia entre el castellano y el euskera. “Si dejamos a los bilingües alternar entre sus lenguas, lo harán más de lo que creemos”, subraya De Bruin.

El segundo de los hallazgos también fue sorprendente. Al medir el tiempo que tardaban en denominar las imágenes, los científicos descubrieron que los bilingües tardaban menos en recuperar y producir el nombre de las imágenes cuando usaban dos lenguas que cuando se les pedía que usasen un solo idioma. Es decir, no solamente alternaban voluntariamente entre lenguas de una manera muy frecuente, sino que esto hacía que sus producciones verbales fueran más rápidas.

Estos descubrimientos muestran que, contrariamente a lo que a menudo se cree, el uso de dos lenguas no siempre resulta en un esfuerzo negativo, y depende del contexto. En muchas ocasiones, las dos lenguas de un bilingüe se utilizan en contextos diferentes.

Por ejemplo, un bilingüe puede usar una lengua en la escuela y otra en el hogar, o una lengua en su entorno familiar próximo y otra con los amigos. En estos contextos, obviamente, el bilingüe necesita asegurarse de que se utiliza el idioma apropiado y que se controla adecuadamente la posible interferencia de la otra lengua.

Pero en otras situaciones en las que un bilingüe se encuentre rodeado por otros bilingües que también hablan esas lenguas de manera fluida, la alternancia entre ambos idiomas puede ser voluntaria, libre y positiva. Como De Bruin y sus colegas mostraron, en este tipo de contextos, el uso libre de las dos lenguas puede costar menos esfuerzo y ser más ágil que el uso de una única lengua.

Estos hallazgos también tienen implicaciones importantes para la forma en que se usan las lenguas en contextos escolares. Los sistemas educativos bilingües a menudo promueven el uso de un solo idioma en el marco de una asignatura concreta, y desalientan a los niños a mezclar sus lenguas. Sin embargo, los resultados demuestran que la mezcla de idiomas no es signo de un uso pobre del lenguaje ni denota bajo nivel competencial en las lenguas. Muy al contrario, y como defiende Duñabeitia, “el uso libre de las dos lenguas puede ayudar a los bilingües a comunicarse de manera más eficiente y con menos esfuerzo, favoreciendo la inclusión lingüística”. 

Cinco canciones para que tus hijos practiquen mates este verano

Estos éxitos televisivos y de radio pueden servir para motivarles y que así resuelvan cuentas y fórmulas poniendo en práctica los conocimientos que han adquirido en la escuela.

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De mamás & papás, 28/07/2018

La música es un canal perfecto para potenciar diferentes habilidades en los más pequeños, también las matemáticas. Pero, ¿cómo se pueden usar las canciones para que practiquen con los números? La clave está en aprovechar las referencias que incluyen algunas letras. Desde Smartick, defienden que los temas que hablan de matemáticas sirven para motivar a los hijos y hacer que resuelvan cuentas y fórmulas poniendo en práctica los conocimientos que han adquirido en la escuela.

Nada de canciones infantiles sobre números… Hay que recurrir a temas populares y que sean de su interés. En Smartick lo tienen claro: “Al adaptar los contenidos matemáticos a los intereses de los más pequeños, como puede ser la música, estamos potenciando su motivación hacia la asignatura y demostrándoles que hay formas divertidas de estudiarla, lo que contribuye a desmontar el mito de que son aburridas”. Los expertos de este método para aprender matemáticas online hacen hincapié en la necesidad de que los niños estudien las matemáticas que están presentes en su día a día. Por ello, han hecho una selección de temas famosos de la televisión y la radio que sirven para que los niños practiquen mates desde casa durante las vacaciones:

1. Me equivocaría otra vez de Fito & Fitipaldis: “sigo apostando al 5 y, cada 2 por 3, sale 6…” Quien se sepa esta parte de la canción, aunque quizás inconscientemente, está cantando una multiplicación. Al hacérselo ver al niño, se le puede plantear el reto de recordar las tablas de multiplicar a través de cálculos simples y otros más complejos. Además, esta canción da para practicar también las restas. “No sé restar tu mitad a mi corazón”, dice Fito, un buen gancho para que el pequeño resuelva mentalmente algunas de estas cuentas.

2. 19 días y 500 noches de Joaquín Sabina: ¿Cuántas horas tiene un día? ¿Y una noche? ¿Y 500? Aunque Sabina no escribiera su famosa canción pensando en cómo pueden aprender matemáticas los niños con la música, el suyo es un tema perfecto para repasar las medidas del tiempo. En esta canción se puede jugar con la dificultad del ejercicio calculando primero las horas, luego los minutos y, finalmente, los segundos.

3. Uno más uno son siete de Fran Perea: aunque pueda parecer un cálculo incoherente, en la famosa intro de Los Serrano se cita una suma que puede dar mucho de sí para que el niño realice cálculos matemáticos basados en los miembros de la familia. Tomando como referencia esta unidad familiar, se pueden plantear cuestiones como: ¿qué fracción de hijas o hijos compone esta familia? ¿qué porcentaje de la familia suponen los padres? ¿cuál es la edad media de todos los miembros?

4. Geometría polisentimental de Alaska: esta canción puede convertirse en un reto de lo más divertido en el que el niño tiene que representar todas las formas geométricas que se citan en la letra. La variedad de polígonos y cuerpos geométricos es bastante amplia, por lo que se pueden seleccionar los más sencillos o los más complejos para adaptar la actividad su nivel.

5. ABC de los Jackson 5: para aumentar la dificultad del ejercicio y practicar otras asignaturas de forma transversal qué mejor canción que esta, que es en inglés y menciona números y letras del abecedario. Este tema da juego para que el niño practique su agilidad mental identificando qué número se corresponde con cada letra del alfabeto y realice cálculos, como el porcentaje de vocales y consonantes.