La salud emocional de los niños y la importancia de la empatía

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La Organización Mundial de la Salud define el término ‘salud’ como un estado completo de bienestar físico, mental y social. Cuando los padres empatizan con su hijo todo cambia. Porque al ser capaces de ver las cosas desde su punto de vista, están colaborando activamente en la salud emocional de los niños.

Ponerse en su piel no significa estar de acuerdo con los hijos o dejarles hacer lo que quieran. En realidad, quiere decir que aunque no sean capaces de obtener lo que quieren, tienen a alguien que les entiende y acepta, pase lo que pase.

La empatía es la base de la inteligencia emocional. La capacidad de entender a los hijos y conectar con ellos es la base de una crianza efectiva ya que influye en el desarrollo de la salud emocional de los niños.

Una cuestión de estructura cerebral

La empatía es un evento físico controlado por la ínsula, una pequeña región de nuestra corteza cerebral. Los científicos creen que en esta ínsula, ubicada en la parte derecha, es donde se une el cuerpo con las emociones. Este sistema conecta el cerebro con el corazón, la piel y los órganos digestivos.

La estructura de la parte derecha del cerebro se forma durante los dos primeros años de vida. El desarrollo de la empatía ayudará al niño a sentirse comprendido y esta experiencia le enseña las formas más profundas de conexión de las personas que utilizará en cada relación futura.

La importancia de la salud emocional

Uno de los factores principales de la salud mental es el autoconocimiento. La capacidad para identificar y gestionar nuestros pensamientos, comportamientos, emociones incluso las interacciones con los demás, son una parte vital del desarrollo humano. Y esto se consigue gracias a la inteligencia emocional.

La empatía es la base de la inteligencia emocional. Y para John Gottman, autor de Criar a un niño emocionalmente inteligente, son los cimientos de una crianza efectiva. Ocurre de una manera natural, como parte de un desarrollo emocional saludable, siempre que los niños experimenten empatía con sus cuidadores.

La crianza empática es un doble regalo para tu hijo. Por un lado, le ayudas a que aprenda a maneja sus emociones. Además, experimentar su empatía le ayudará a desarrollarla en sus relaciones con los demás. Los niños que sienten la empatía de sus padres son más cooperativos a la hora de aceptar que alguien les guíe. Este hecho, facilita mucho las cosas.

El poder de la empatía

A muchos padres les produce ansiedad la idea de criar a los hijos con empatía. ¿Cómo lo haces? Puede sonar complicado pero es sencillo. Cada vez que preguntas a tu hijo ‘cómo te sientes’, o ‘parece que has tenido un día difícil’ estás siendo empático.

La empatía es muy poderosa. Te permite conectar con tu hijo cuando te elevas por encima de tus propios sentimientos para ver las cosas desde su punto de vista. Nuestro reconocimiento como padres permite a los niños reconocer y aceptar sus propios sentimientos.

Los seres humanos somos criaturas apasionadas. Las emociones nos surgen por dentro constantemente, influyen en nuestro estado de ánimo y en nuestras acciones, pero luego desaparecen.

El reconocimiento como factor liberador

Si te paras a pensar en las emociones más fuertes que has experimentado en el último mes, imagina lo fuertes que son las emociones de tu hijo. Sobre todo, si tenemos en cuenta su inexperiencia y su inmadurez intelectual.

Los niños son invadidos cada día por un mar de sentimientos intensos que afectan su salud emocional. Por este motivo, necesitan que sus padres les guíen, para aprender a navegar en las emociones, y que no se desborden por su intensidad.

La mayoría de las veces, cuando los niños y los adultos, sienten que sus emociones son comprendidas y aceptadas, los sentimientos pierden su carga emocional y comienzan a disiparse. Por otra parte, los sentimientos reprimidos no se desvanecen, están atrapados y buscan salida, generalmente de forma explosiva o enfermándonos.

Para poder empatizar con otros es muy importante conocerse y saber gestionarse a uno mismo. Cuanto más conectados estemos con nuestras emociones, más capaces seremos de conocer las emociones de los otros.

Cuando aceptamos las emociones de los hijos aprenden que la vida emocional no es peligrosa, ni vergonzosa; que es un hecho universal y se puede manejar. Y lo mejor es que toman conciencia de que no están solos para sobrellevar la carga de sus poderosas emociones.

¿Por qué los padres a veces confundimos los nombres de nuestros hijos?

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Sapos y Princesas, El Mundo, 21/06/2018

¿Te has dado cuenta de que alguna vez confundes el nombre de tu hijo por el de otro? No te preocupes. En un momento de prisas los padres podemos confundir sin querer el nombre de nuestros hijos. Incluso podemos decir varios nombres seguidos hasta encontrar el adecuado: Paula, Paloma, Patricia, Mercedes… No significa que no nos acordemos de su nombre o que no le prestemos atención.

Durante mucho tiempo se pensó que se debía a la similitud fonética de algunos nombres propios pero aunque se da más con los parecidos a veces lo hacemos con nombres muy diferentes. Tampoco tiene nada que ver con el parecido físico de los hijos ya que las confusiones también se dan cuando los hijos no se parecen nada.

El almacenamiento de los nombres

La explicación nos ha llegado finalmente gracias a un estudio realizado en la Universidad de Duke que intentó determinar por qué un familiar se confunde con el nombre de sus parientes. La conclusión fue que “a pesar de que conozcamos mucho a una persona, (como puede ser una hija), la evidencia sugiere que este error se da con más frecuencia entre los más allegados. Y que esto se debe a cómo se almacenan los nombres de las personas que conocemos en la memoria”.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores realizaron cinco estudios en los que incluyeron a unos 1.700 sujetos en los que se midió la prevalencia de equivocarse con los nombres, se identificó qué factores llevaban a errar y que mecanismos cerebrales y de memoria actuaban para que esto ocurriera.

Tras estos estudios, los investigadores encontraron que muchos confundían los nombres de unos parientes con otros y que también ocurría entre amigos. Resulta que cuando memorizamos los nombres, lo hacemos en una misma categoría “especial” en la que se almacena el nombre de personas que tienen algo en común. Exactamente almacenamos los nombres en nuestra memoria por grupos: familia, amigos y conocidos. Formamos grupos de nombres según el vínculo que establecemos con las personas de nuestro entorno. Por lo que la confusión entre nombres dentro de un mismo núcleo familiar se debe a la relación entre el que se equivoca, la persona a la que se le llama de forma distinta y el propio dueño del nombre.

Razones para confundirse

Según este estudio a pesar de lo que se pueda pensar “la similitud fonética, que lleva en ocasiones también al error entre nombres, está presente, pero su efecto es menor que la categorización semántica”. Nuestra memoria suele memorizar en una misma categoría como suelen ser familiares, amigos o compañeros de trabajo a varias personas y por eso nos confundimos con las que pertenecen a la misma categoría. También puede ocurrir que los padres confundamos sin querer en nombre de nuestro perro o nuestro gato con el de nuestro hijo. La razón puede ser que a nuestra mascota también le situamos en esa categoría de familiar o ser querido.

No tenemos la culpa

Por lo tanto nosotros no tenemos la culpa de confundirnos con los nombres de nuestros hijos sino que la tiene el cerebro. Su forma de organizar y recuperar la información afecta a la forma en la que nombramos a las personas. En algunos momentos además vamos muy acelerados, estamos cansados o tenemos mucha prisa y tenemos irremediablemente más confusiones al nombrar a nuestros hijos que otras.

Por lo tanto se trata de la forma de almacenar de nuestro cerebro y no se puede controlar. Quizás lo hacemos para ahorrar espacio o para que sea más fácil recordar todos los nombres. Lo único que puede ocurrir es que tu hijo acuda a ver en para qué lo llamas y te des cuenta de la confusión. En ese momento debes disculparte por el error y llamarle finalmente por su nombre. Intenta que no se enfade y que no tenga celos de sus hermanos. Tienes que explicarle que tu cerebro le ha situado en la categoría de ser querido y que le quieres mucho aunque te hayas confundido de nombre. No lo olvides y tu hijo se olvidará pronto.

Cómo evitar que los niños se vuelvan adictos a ‘Fortnite’

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El caso de una menor británica de 9 años en rehabilitación ha disparado todas las alarmas y se recogen firmas para que se prohíba este videojuego por sus efectos perjudiciales entre los más jóvenes

IÑAKI JUEZ
Quién tire la primera piedra el que, jugando a un videojuego, no se haya enganchado con él hasta el punto de pasarse una noche sin dormir. Lo normal para cualquier aficionado al ocio cibernético. Lo que ya no es tan corriente, ni saludable, es que la situación se repita cada dos por tres y que durante el día ya no se haga ninguna otra cosa más. Es lo que pasa últimamente con ‘Fortnite’, el nuevo juego de moda que, con sus 45 millones de usuarios, está causando más furor que el mismísimo ‘Pokemon Go’, que el año pasado sacó a todo el mundo a la calle a capturar en sus móviles a las imaginarias criaturas salidas de la factoría de Nintendo.Hasta tal punto llegan los niveles de obsesión por esta original combinación jugable de estrategia y acción bélica que han empezado a saltar todas las alarmas por los efectos nocivos que está provocando en los menores. Como el caso de una niña británica de 9 años, actualmente en rehabilitación por pasarse más de 10 horas jugando a estas batallas virtuales hasta el punto de hacerse pis encima para no perder tiempo en ir al baño. Después de conocer esta noticia, no resulta nada extraño que muchos padres se pregunten si deben dejar a sus hijos divertirse con algo tan adictivo como este juego de Epig Games, una de las empresas dedicadas al ocio electrónico más veteranas y populares gracias al mítico juego de acción en primera persona ‘Unreal’.El planteamiento de ‘Fortnite‘ no podía ser, aparentemente, más sencillo: sobrevivir a toda costa al resto de jugadores online que comienzan con nosotros la partida. El videojuego nos deja elegir un tipo de personaje (soldado, ninja, constructor y trotamundos) al que después coloca en el centro de una horripilante batalla campal plagada de enemigos. Una auténtica pesadilla que nos exigirá, además de puntería, edificar nuestros propios refugios y trampas con todo tipo de elementos al más puro estilo de los juegos de estrategia.Pero todo desde un punto de vista de dibujo animado con un toque de humor para que sea apto para todos los públicos, incluidos niños. De hecho, no hay ni rastro de sangre en las pantallas pese a la violencia de los enfrentamientos. Precisamente, ese es uno de los reclamos con los que se busca atraer la atención de los más jóvenes que caen en el anzuelo de su mecánica frenética y adictiva hasta el punto de no pensar en otra cosa más que en seguir jugando.

Famosos enganchados a ‘Fortnite’

Por si fuera poco, se trata de un videojuego cuyo uso y disfrute se ha viralizado a través de las redes sociales. Y es que hay un montón de famosos que juegan a ‘Fortnite’, desde el mismísimo actor Will Smith, hasta youtubers de éxito como El Rubius, pasando por conocidos futbolistas como el futbolista del Atlético de Madrid Antoine Griezmann, que incluso llega a celebrar sus goles imitando los movimientos de los personajes del juego. Y no nos olvidemos de las partidas de jugadores profesionales, que son seguidas por millones de personas en ‘YouTube’. Internet se ha convertido en una gigantesca valla publicitaria como pocas veces se ha visto al servicio de un mismo videojuego. En estos momentos, lo que ‘mola’ es jugar a ‘Fortnite’, aunque muchas personas terminen enganchadas a este nuevo divertimento. Algunas más de lo que debieran.Como la niña británica, que se levantaba por las noches para jugar, lo que provocaba que se durmiera en clase. «Alguien debería actuar y prohibirlo antes de que se convierta en una epidemia», señalaba su madre al periódico británico The Mirror. Semanas antes, la plataforma online Change.org ya había iniciado un proceso de recogida de firmas con ese mismo objetivo por sus efectos nocivos en los más jóvenes. El consejero en adicciones Steve Pope, que está tratando a la citada menor, asegura que hay decenas de casos similares. «He trabajado en este campo durante las últimas tres décadas y nunca he visto algo así», aseguraba este experto al Sunday People.Pese a la alarma desatada en torno a ‘Fortnite‘, Cristina Isasi, psicóloga del Colegio de Psicología de Bizkaia y del centro Psimebi especializada en casos de adicción a los videojuegos, hace un llamamiento a la calma ya que, por fortuna, casos como el de la niña británica «no son comunes. Muchísimas personas juegan en todo el mundo a él y no sufren esos efectos». Es más, considera que este videojuego «no es para tanto. Hay más como éste. Lo que pasa es que está de moda, pero esta situación no suele durar mucho y al final pasan de ellos para divertirse con otros nuevos. Es algo cíclico», explica en declaraciones a este periódico.

Disponible en todos los formatos

También Isasi resta importancia a que se pueda jugar desde todas plataformas, tanto de consolas como de dispositivos móviles, lo que supone un incremento del nivel de adicción en sus usuarios. «Engancha lo mismo que otros también disponibles para móviles o tabletas como ‘Clash of Clans’. La industria del videojuego lo que quiere es que estés todo el tiempo jugando», destaca. Por todo ello, Isasi cree que la solución no consiste en demonizar a ciertos videojuegos, si no en educar a los niños y adolescentes en el buen uso de la tecnología.En primer lugar, la psicóloga ve fundamental que los padres se «pongan serios» y limiten el tiempo en el que sus hijos pueden estar con sus juegos favoritos. «Lo ideal es media hora al día, ya que ahora los chavales, con el cole y las extraescolares, tampoco tienen mucho más tiempo para eso». «Incluso se puede utilizar una alarma para que sepan cuando tienen que dejarlo. Si se hace así, con un poco de constancia, es una situación fácilmente reversible. Y todo ello es aplicable tanto a ‘Fortnite’ como al resto de videojuegos», asegura la psicóloga. Eso sí, advierte que no es bueno prohibírselos entre semana y dejarles que hagan lo que quieran los festivos porque «los excesos no son buenos».Para Cristina Isasi, lo peligroso es que los pequeños dejen de hacer otras actividades físicas o salir por ahí para divertirse con los amigos para jugar. No digamos si se dedican a estar enganchados a la consola por la noche robando horas de sueño. En el caso de la niña de 9 años, apasionada del deporte, se negaba a seguir entrenando porque estaba demasiado cansada tras horas sin dormir jugando a escondidas. Tal era su nivel de obsesión que llegó a pegar a su padre cuando, en un intento de que dejara de jugar, le quitó la videoconsola.

Compras dentro del juego

Eso por no mencionar las 50 libras, 57 euros al cambio, que se había gastado al mes en compras integradas dentro del juego. Curiosamente, lo que se ha calculado que consumen de media los usuarios de ‘Fortnite‘ en extras, algunos de ellos con una función exclusivamente decorativa, y que tantos beneficios económicos está dando a Epic Games. Una característica que parece propia de los pacientes aquejados de ludopatía.No resulta extraño, por tanto, que la Organización Mundial de la Salud acaba de incluir el trastorno por videojuegos como enfermedad mental en el borrador de su próxima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades. Los expertos alertan incluso de que los niños con estos niveles de obsesión podrían desarrollar incluso enfermedades mentales debido a la sobresaturación de enfrentamientos armados en juegos como ‘Fortnite’. Casi como si se trataran de veteranos de guerra.En ese sentido, la psicóloga vasca considera que los menores saben perfectamente distinguir entre un videojuego y la vida real. Eso sí, siempre que se tenga claro que los juegos de disparos y de superviviencia no son aptos para menores de siete años. «Cada juego debe estar adaptado a la edad de los chavales. Por eso es importante que los padres jueguen con ellos para saber si sus contenidos son los más adecuados para ellos, así como sus reacciones y la ansiedad que les produce», explica. En el caso de les produzca demasiado estrés, lo mejor es pedirle que se divierta con otros juegos que les proporcione sentimientos más positivos. «Es cuestión de aplicar el sentido común», resume Isasi.

Notas de Selectividad 2018 en València, Castelló y Alicante: Consulta tu nota de la PAU

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Los alumnos de la Comunitat Valenciana conocen hoy a las 14 horas sus calificaciones
ed | valència 15.06.2018 | 10:17

Los alumnos de la Comunitat Valenciana conocen este viernes a partir de las 14 horas sus notas de la Selectividad 2018. Los estudiantes podrán consultar sus resultados en la web de la conselleria de Educación.
En caso de la convocatoria extraordinaria, las notas de la selectividad 2018 estarán disponibles a partir del 11 de julio a partir de las 17 horas.

 

¿Por qué el nacimiento prematuro puede afectar al lenguaje?

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MADRID, 16 Ene. (EUROPA PRESS)

El desarrollo alterado de una parte de la corteza auditiva en neonatos prematuros se asocia con habilidades de lenguaje más pobres en la primera infancia, según encuentra un estudio de imágenes cerebrales de bebés muy prematuros en una unidad de cuidados intensivos neonatales. El estudio, publicado en ‘eNeuro’, sugiere que las alteraciones del desarrollo de esta región cerebral pueden ser la base de las dificultades del habla y del lenguaje que se observan en esta población.

La maquinaria neural que soporta la audición normalmente funciona 15 semanas antes del nacimiento, lo que hace que los bebés sean más sensibles al habla y al lenguaje mientras todavía están en el útero. El profesor Brian Monson, de la Univerisdad de Illinois en Urbana-Champaign, Estados Unidos, y sus colegas utilizaron una técnica de resonancia magnética para rastrear los cambios en la circunvolución de Heschl, una parte del cerebro que contiene tanto la corteza auditiva primaria (pAC) como la corteza auditiva no primaria (nAC) en 90 bebés nacidos antes de las 30 semanas de gestación.

Los científicos muestran que la pAC madura antes, pero más lentamente que la nAC, que cambia rápidamente en las últimas diez semanas del periodo de gestación típico. Las diferencias de desarrollo en la nAC de los bebés prematuros se vincularon con la reducción de la capacidad del lenguaje expresivo, como la gesticulación y el vocabulario en una evaluación de seguimiento a los 2 años de edad.

La diferencia entre dislexia y ‘dsxiliea’ puede estar en el bilingüismo

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11 junio 2018

  • Un estudio del BCBL afirma que los niños disléxicos que aprenden a la vez un idioma que se pronuncia como se escribe, como el euskera o el castellano, y una segunda lengua como el inglés, en la que la misma letra puede tener varios sonidos, sufren menos esta alteración cuando leen o escriben en este último idioma
  • La investigación, realizada con la participación de 60 adultos, muestra por primera vez que este trastorno de la lectura afecta con menor severidad a personas con esta combinación de bilingüismo que a las monolingües
  • Los investigadores han demostrado que existe una transferencia entre idiomas que permite a un bilingüe apoyarse en los recursos que usa en una lengua para ayudar a procesar otra más compleja

¿Dislexia o dsxiliea? Cualquier persona sin trastornos de lectura podría leer sin problemas la primera palabra. Pero si quien lo intenta sufre esa alteración, verá algo similar a la segunda.

La dislexia es un déficit de la capacidad de leer que dificulta el aprendizaje y que afecta a entre el 3 y 10% de la población. Su transmisión es en parte genética, y su diagnóstico se realiza en menores de entre 8 y 9 años, aunque los síntomas se manifiestan antes. Hasta el momento, la única forma de combatir la dislexia era a través de tratamientos precoces adaptados a la edad y síntomas del paciente.

Pero una investigación desarrollada por la Universidad galesa de Bangor y el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) de San Sebastián, ha demostrado que algunas combinaciones de bilingüismo, transmitidas desde edades muy tempranas, contribuyen a reducir los síntomas de este trastorno del lenguaje.

El objeto principal de la investigación consistía en comprobar si un bilingüismo adquirido por niños que aprenden a leer en inglés y galés al mismo tiempo podía beneficiar a quienes sufrían dislexia evaluada en la lengua inglesa. “Y la respuesta es que sí”, afirma tajante la investigadora del BCBL Marie Lallier, una de las autoras del estudio.

La investigación se realizó con adultos que en su infancia crecieron con estos idiomas como lenguas maternas por una razón fundamental: el galés es un idioma de los llamados transparentes, es decir, sus letras siempre tienen el mismo sonido, como el castellano y el euskera. Sin embargo, el inglés, al igual que el francés, es considerado un idioma opaco, en el que una misma letra puede tener varios sonidos al ser leída.

Un resultado “robusto”

Por eso partieron de una hipótesis: si una niña o un niño aprende un idioma transparente junto con otro opaco, el primero contribuirá a ayudar a “la descodificación o la adquisición de la lectura del más complejo (es decir, el opaco)”. Y los resultados fueron concluyentes, según explica Marie Lallier: “El déficit de lecto-escritura en inglés que sufrían las personas disléxicas que habían aprendido a hablar en galés e inglés era menos fuerte que el de quienes habían adquirido solo un idioma opaco (el inglés). Era una diferencia significativa y bastante clara. El resultado era robusto”.

Para desarrollar este ambicioso estudio, los investigadores utilizaron a 60 personas de entre 18 y 40 años distribuidas en cuatro grupos: en el primero juntaron a 15 adultos con dislexia monolingües ingleses y en el segundo, a otras 15 disléxicos bilingües en galés y en inglés. Los otros dos grupos, también de 15 miembros cada uno, estaban compuestos por los llamados “controles”, personas sin dislexia monolingües y bilingües, que son utilizados para comparar los resultados con las afectadas por esta alteración.

Durante la investigación, todas ellas recibieron los mismos estímulos en inglés para comprobar si el hecho de haber aprendido a leer en los dos idiomas había permitido a los disléxicos bilingües tener problemas menos severos, en procesos de lectura y fonológicos, que los que no conocían el galés. “Todos tenían dislexia, pero demostramos que los bilingües sufrían problemas menos fuertes en inglés que los de habla exclusivamente inglesa”.

Síntomas diferentes

Esta investigación, que ha sido publicada por la revista Scientific Studies of Reading, da un paso fundamental en esta materia porque muestra, por primera vez, una diferencia clara e inequívoca entre los síntomas que muestran las personas disléxicas bilingües y monolingües. Y su importancia radica en que se ha demostrado que hay una transferencia entre idiomas en el caso de las personas que hablan dos lenguas: “Un bilingüe se puede apoyar en los recursos que usa en un idioma para ayudar a procesar el otro, y eso es importante porque puede ser de gran ayuda para adultos con dificultades en el lenguaje”, afirma Lallier.

¿Y cómo influye este bilingüismo en los escolares, que son quienes potencialmente sufren con más dureza los efectos de la dislexia? La investigadora del BCBL precisa que este estudio solo se ha testado sobre adultos, pero se atreve a decir que “seguramente, estas personas bilingües anglo-parlantes tuvieron menos dificultades con la lecto-escritura en inglés o superaron algunos trastornos con menor dificultad que los niños que no aprendieron galés”.

“No se puede decir que un segundo idioma cura la dislexia, porque los adultos del estudio siguen teniéndola: no la han superado por completo sino que solo han disminuido algunos de los síntomas. En general, el bilingüismo es bueno para combatirla, pero hay diferentes tipos de bilingüismo: unos aprenden un segundo idioma desde que nacen, otros a los seis años… por eso no se puede decir todavía que todo el bilingüismo es bueno para todos los casos de dislexia”, puntualiza Marie Lallier. Esta es la razón por la que defiende que las personas bilingües afectadas por este trastorno reciban siempre el apoyo y la reeducación de logopedas y personal especializado.

Sobre el BCBL

El Basque Center on Cognition, Brain and Language es un centro internacional de investigación interdisciplinar con sede en San Sebastián para el estudio de la cognición, el cerebro y el lenguaje, impulsado por el Gobierno Vasco para fomentar la ciencia y la investigación en Euskadi. El centro, que se cuenta entre los BERC (Basque Excellence Research Center) y pertenece a la Red Vasca de Ciencia Tecnología e Innovación (RVCTI) tiene entre sus socios a Ikerbasque, Innobasque, la Diputación de Gipuzkoa y la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU).

Usar chupete después de los dos años puede perjudicar el desarrollo de la boca del bebé

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MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) –

El uso excesivo prolongado del chupete en el tiempo, en concreto más de los 24 meses, puede provocar que los caninos choquen entre sí y ambas filas de dientes no se cierren correctamente causando la ‘mordida abierta’, han advertido desde la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO).

Además, han señalado que la acción de succionar pone en funcionamiento una serie de músculos de la cara que, junto con la posición de la lengua, hacen que las líneas superiores e inferiores pierdan su paralelismo causando mordida cruzada.

Sin embargo, para que las malformaciones sean evidentes, es necesario ejercer una presión “más o menos constante” durante varias horas diarias.

Por lo que el uso permanente del chupete descoloca los dientes, pero vuelven a reubicarse unos meses después de interrumpir su utilización si lo hace antes de los dos años, han recalcado.

De igual modo, han explicado que el motivo se debe a que no llegan a producirse malformaciones de la articulación temporomandibular ni deformaciones óseas significativas que modifiquen la arcada dental definitiva.

Si se abandona antes de los 2 años los chupetes pueden llegar a ser beneficios. Según el presidente de la sociedad, Juan Carlos Pérez Varela, “a los dos años, con todos los dientes de leche fuera, el chupete ya habrá cumplido su función de calmar y aliviar al niño”.

A su vez, ha puesto de manifiesto que el chupete ayuda a los bebés a conciliar el sueño y a calmarse cuando lloran, “reduce la incidencia de la muerte súbita y es menos perjudicial que el hábito de chuparse el dedo o dormirse mientras toman el biberón durante la llamada fase oral, porque se producen menos deformidades, sobre todo si éste es anatómico”.

Del mismo modo, el chupete les ayuda a estimular el efecto de succión, ya que, “a veces, cuando son muy pequeñitos o prematuros no tienen mucha fuerza para succionar y una forma de ayudarles es haciendo gimnasia” con el chupete”, ha aclarado el ortodoncista.

NO “MOJAR” EN AZÚCAR

Por todo ello, desde la SEDO han realizado un listado de recomendaciones para al uso del chupete para evitar daños en el desarrollo de la boca del bebé, entre las que destaca emplearlo como un método se reemplazo del dedo.

Asimismo, han aconsejado limitar el uso del chupete a los 18-24 meses de edad, ya que existe una fuerte asociación entre este hábito y la alteración en la posición de la lengua que puede dar lugar a malas mordidas.

A su vez, recomiendan que el tamaño del chupete en relación a la boca del bebé, porque si no es adecuado potenciará que se puedan generar deformaciones. Por último, han destacado no mojar el chupete en azúcar, zumo o miel, ni para retrasar una comida.

Si las maloclusiones no se corrigen de manera precoz el niño puede desarrollar una maloclusión más grave y más difícil de corregirlas.

El día que Vera rompió su burbuja

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Beatriz G. Portalatín, 11 JUN 2018, 08:34

La madre de Vera dice que tuvo mucha suerte. Que si no fuera por la doctora que sospechó que su hija podía tener el síndrome de inmunodeficiencia combinada grave (IDCG) -más conocido como el síndrome de los ‘niños burbuja’– hoy no estaríamos hablando de ella. Ni mucho menos podríamos estar hablando pensando en un futuro: en cuando vaya a la guardería o tenga sus primeros amigos. Cuando acabe el instituto o se enamore por vez primera. Pero para eso, todavía, queda algún tiempo. Vera tiene ahora, sólo un año y medio (aunque mucho camino ya recorrido sobre su pequeña espalda).

“Hubo un tiempo en que no pensábamos en ella en futuro. Sólo pensábamos en luchar para que viviera“, cuenta a EL MUNDO Patricia -la mamá de Vera- que se decide a contar su historia para que cada vez más padres puedan decir: “Mi hijo/a está viva. Lo cogieron a tiempo”.

Uno de cada 40.000 niños nace en España con el ‘síndrome del niño burbuja’, una patología que, de no diagnosticarse a tiempo, causa la muerte antes de cumplir el año de vida. Familiares, sociedades médicas y diversas asociaciones piden al Gobierno que implante el cribado neonatal para esta enfermedad para que no mueran más niños por esta terrible ‘burbuja’.

Vera nació -hace poco más de año y medio- con el síndrome de inmunodeficiencia combinada grave, la forma más grave de las inmunodeficiencias primarias -un grupo que aglutina a más de 300 enfermedades raras-. Este síndrome se caracteriza por una disminución en el número o la función de los linfocitos T, defecto que en ocasiones afecta también a los linfocitos B y a los NK. Como consecuencia, los pacientes sufren infecciones graves por bacterias, virus y hongos. Por tanto, la enfermedad tiene como consecuencia infecciones severas por bacterias, virus y hongos y la muerte probable del bebé antes del año de vida. Se estima que uno de cada 40.000 nacidos, aproximadamente, nacen en España con esta enfermedad.

Pero hay esperanza para los llamados ‘niños burbuja’: la enfermedad tiene cura: un trasplante de médula ósea que, eso sí, sólo será efectivo si se hace a tiempo. “Si se realiza antes de los tres meses y medio de vida, la supervivencia será de un 94%. Si se lleva a cabo después, la supervivencia caerá a no más de un 40%, al año y medio de vida”, explica Carlos Jiménez, presidente de la Asociación Española de Déficits Inmunitarios Primarios (AEDIP). Por ello es de vital importancia saber cuanto antes que el bebé ha nacido con esta enfermedad. Nuestra protagonista lo supo casi a los dos meses de vida, algo que multiplicó por mil sus posibilidades de vivir.

El diagnóstico que ha de llegar ‘a tiempo’

“Vera nació en enero, en Zaragoza, en un invierno muy frío. Como éramos padres primerizos, y la niña había nacido muy pequeña (dos kilogramos) nos daba miedo sacarla a la calle”, recuerda Patricia sabiendo que esa circunstancia o casualidad de la vida fue clave para salvar la vida de su hija: llegó al trasplante sin ninguna infección.

Un día, al mes de nacer, la notaron “rara”, así que decidieron llevarla a Urgencias. Allí vieron que sus linfocitos estaban bajos y la dejaron ingresada. Fue la doctora que la atendió la que sospechó que podía tener algún tipo de inmunodeficiencia y enseguida contactaron con el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid. Fueron ellos quienes decidieron trasladar a la niña a Madrid para hacerle más pruebas. “Al mes de estar ingresada ya teníamos el diagnóstico y, a finales de marzo, estábamos inscritos en la lista de trasplantes”.

Otros niños no tienen tanta suerte pues el diagnóstico no siempre llega a tiempo. “La enfermedad es, generalmente, asintomática hasta los 3-6 meses de edad y hasta un 35% de los niños/as fallecen en el primer episodio infeccioso. Incluso muchos mueren sin saber siquiera que nacieron con esta enfermedad”, dice Jiménez.

La urgencia de un cribado neonatal

En la actualidad, el diagnóstico se realiza mediante un cribado que consiste en una prueba de sangre de talón (la ‘prueba del talón’ para la inmunodeficiencia combinada grave, que se hace a los recién nacidos en las primeras 48 horas), junto con otras pruebas de cribado para otras enfermedades. De esta forma, a los niños diagnosticados, se les admitiría inmediatamente en lista de espera para trasplante de médula.

“Tenemos el mejor sistema de trasplantes de todo el mundo, por lo que con total seguridad, casi todos los niños podrían recibir su trasplante de médula ósea antes de los 3,5 meses. El cribado neonatal es por tanto, hoy en día la mejor forma de luchar contra esta enfermedad que es considerada como una urgencia pediátrica”, asegura Jiménez.

A Vera le realizaron dos trasplantes, ambos en el Hospital Universitario Vall d’Hebron (Barcelona), por temas de logística sobre todo, dice Patricia: “Eran muchas semanas de ingreso y allí teníamos familia”. El primer trasplante no funcionó, pero sí el segundo.

“Ahora, siete meses después de ese segundo trasplante, Vera se encuentra muy bien y hace una vida prácticamente normal. ¡Fíjate! Acabamos de estar con ella en un bar”, dice Patricia. De no ser por ese diagnóstico tan temprano ni por ese frío enero, quizá no estaríamos contando todo esto: “Desde que la ingresaron en Zaragoza, siempre ha estado aislada y tomando medicación profiláctica. Llegó al trasplante libre de infecciones, algo esencial en el proceso: hay niños que no lo superan porque llegan ya con órganos afectados”.

Para que no mueran más niños

Uno de los objetivos de la AEDIP, apoyado por familiares y otras asociaciones científicas es el de “asegurar la inclusión de esta prueba en la cartera de Servicios Comunes del Sistema Nacional de Salud”.

Un objetivo que cuenta, además, con el apoyo de los cuatro partidos mayoritarios (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos) como se pudo constatar a finales de año en la celebración de una mesa redonda en el Congreso de los Diputados, a la que EL MUNDO fue invitado. “El Ministerio aún no ha resuelto el tema”, lamenta Jiménez.

En la actualidad,, sólo Cataluña incluye (desde enero de 2017) este cribado, convirtiéndose así en el primer sistema sanitario público europeo en incorporar esta enfermedad dentro del cribado neonatal. En el resto del país, existen varias iniciativas regionales que han comenzado a posicionar este tema en la agenda política como Murcia, Andalucía o Extremadura.

“La prevención es una inversión”, afirma Olaf Neth, investigador de la sección de Enfermedades Infecciosas, Reumatología e Inmunodeficiencia del Hospital Infantil Virgen del Rocío (Sevilla), aludiendo a datos del Centro de Diagnóstico Biomédico del Hospital Clínico de Barcelona.

“Es importante que el Ministerio agilice el proceso para que la inclusión del cribado neonatal de esta enfermedad y llegue al Consejo Interterritorial para su aprobación tan pronto como sea posible”, afirma Jiménez. “Hemos visto morir a muchos niños y no podemos permitirlo más”.

La situación en el mundo

  • El primer país del mundo en implantar el cribado neonatal fue EEUU. En 2007 se empezó a realizar en algunas zonas de ese país, como el estado de Wisconsin, y en la actualidad se criba en los 48 de los 50 estados de EEUU. Además, se ha observado en EEUU un incremento en la incidencia de la enfermedad, fundamentalmente, por el conocimiento que existe sobre ella y su detección cada vez mayor. En el año 2010, la incidencia se consideraba en uno de cada 100.000 recién nacidos, mientras que en el 2014, se cifraba en uno de cada 58.000.
  • Taiwan e Israel también tienen implantado este cribado neonatal desde 2012 y 2015, respectivamente. En Europa, será Noruega el primer país en aplicarlo a partir del uno de enero de 2018. Allí, las investigaciones realizadas señalan que “un trasplante de médula ósea temprano reduce los costes de tratamiento de los niños con esta enfermedad en un 30%”, explica Leire Solis, responsable de política de salud del Organismo Internacional de las Inmunodeficiencias Primarias (IPOPI). Otros países de la Unión Europea como Francia y Reino Unido están en fase piloto, por lo que se prevee que en 2019 aproximadamente, lo incluyan también en sus hospitales.
  • A nivel nacional se están llevando a cabo dos estudios pilotos. Uno en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y otro en el Hospital Universitario 12 de Octubre (Madrid) para confirma el coste beneficio del cribado, además de la viabilidad del test de cribado y su utilidad.

 

La adicción al videojuego ‘Fortnite’ lleva a una niña de nueve años a rehabilitación

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FCINCO 11 jun. 2018 17:32

Que Fortnite es el videojuego del momento es, a estas alturas, una obviedad. Cualquiera que tenga tenga hijos, sobrinos, vecinos o simplemente haya olido de lojos últimamente a algún “loco bajito” sabe que lo de Fortnite es un fenómeno que está superando cualquier expectativa.

Fortnite: Battle Royale tiene un planteamiento sencillo: es un videojuego de disparos en tercera persona en el que también se pueden construir estructuras y trampas y cuyo objetivo es ser el último jugador vivo en un campo de batalla que va reduciendo su tamaño a cada minuto que pasa. Funciona con una descarga gratuita, aunque los desarrolladores están generando pingües beneficios mediante compras durante el desarrollo del juego.

Pues con todos esos niños pegando tiros en cualquier plataforma de videojuegos, están empezando a producirse las primeras bajas. La más notoria, conocida la pasada semana, la de una niña británica de nueve años que ha dado con sus pequeños huesos en rehabilitación cuando sus padres han decidido que aquello ya pasaba de castaño oscuro. Según describe el Mirror, la niña se escapaba por las noches para jugar, llegó a agredir a su padre cuando trató de confiscarle la Xbox para acabar con su adicción, se dormía en clase tras pasar noches enteras ante Fortnite y, el momento definitivo, no renunciaba a jugar ni para ir al baño, así que se orinó encima.

Los primeros signos de alarma

Más de 40 millones de personas se han enganchado ya a Fortnite, y los expertos están empezando a alertar ya de sus efectos. Además de la adicción, que suma víctimas cada día y cada vez entre los más pequeños, existe un cierto temor a que los niños desarrollen problemas mentales como resultado de la exposición prolongada a los escenarios violentos que caracterizan al juego.

“No teníamos ni idea de que el juego era tan adictivo, ni de que tendría estos efectos sobre su salud mental”, decía Carol, la madre de la niña, al Mirror, “la llevamos a terapia para combatir la adicción cuando empezó a aislarse y a mostrarse muy nerviosa y perturbada después de jugar hasta 10 horas al día a Fortnite, algunas veces haciéndose pis encima incluso por no dejar de jugar para ir al baño”.

Carol, de 36 años, se muestra muy firme: “Es un problema muy serio que está destrozando la vida de nuestra pequeña, alguien debería prohibir este juego antes de que se convierta en epidemia”. Carol y su marido Richard regalaron a su hija (cuyo nombre no ha trascendido para proteger su intimidad) la consola Xbox en Navidad, pero no fue hasta marzo cuando se dieron cuenta de que se había convertido en un problema. “Nos llamaron del colegio preguntando si todo iba bien”, recuerda la madre, “se había quedado dormida dos veces en clase y sus notas estaban bajando”.

Violenta e irascible

Cuando intentaron hablarlo con la niña, se puso agresiva, y ellos lo achacaron a los problemas hormonales típicos de la pubertad. Pero la cosa sólo fue a peor. Antes muy deportista, la pequeña de repente estaba siempre demasiado cansada para ir a entrenar o a sus clases de ballet, y tampoco quería acudir nunca a la iglesia o a visitar a la familia. Los padres descubrieron, con horror, pequeños cargos a su tarjeta de crédito a cuenta de Microsoft, y ella les explicó que eran pagos que surgían a lo largo de Fortnite.

Fue entonces cuando decidieron poner fin al problema. Le confiscaron la consola y ella respondió violentamente golpeando a su padre en la cara. “Mi marido vio luz en su habitación por la noche y la descubrió jugando a Fortnite sentada sobre un cojín empapado en orina. No se habían dado cuenta de hasta qué punto su hija había desarrollado una dependencia hacia el juego. Hace dos meses que la niña está en rehabilitación con un psicoterapeuta especialista en adicciones, y han recibido decenas de llamadas de padres preocupados por lo que, en palabras de Carol, podría convertirse en una “epidemia”.

 

 

Tips para educar con límites y sin castigos ¿Entendemos la diferencia?

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Sapos y Princesas, El Mundo

Hay ciertos comportamientos de los niños que van contra las normas que establecemos en casa. Los límites y las consecuencias son conceptos que los hijos deben tener claro para mantener una convivencia armónica sin tener que recurrir al castigo.

Pongamos un ejemplo. Imagina que tu hijo decide jugar a la pelota dentro de casa y eso va en contra de las reglas que hemos establecido. Esta norma él la conoce y el límite está claro, se lo recordamos pero nuestro hijo nos ignora. Lo repetimos, y sigue ignorándonos. En ese momento, como es natural, empezamos a sentirnos frustrados y vemos la necesidad de darle una lección. Entendemos y consideramos que debería haber una consecuencia. Quizá quitarle la pelota en ese momento nos parece la opción más acertada. Pero lo cierto es que eso no sería una consecuencia, eso es un castigo. Le estaríamos quitando la pelota por no obedecer. ¿Pero entonces qué hacemos? ¿Qué diferencia hay? ¿Cómo hacemos para que haga caso?

Ir paso a paso es una buena vía para que los niños aprendan una lección y la interioricen. De hecho, cuando los padres nos resistimos al castigo inmediato obtenemos mejores resultados a medio plazo con nuestros hijos. Siguiendo con el mismo ejemplo, hemos implementado una técnica que compartimos para educar con límites, reforzando el aprendizaje de las consecuencias sin necesidad del castigo.

1. Corregir con cariño y empatía

Hay que establecer los límites, que sean pocos y claros. Nuestro hijo está jugando con la pelota en casa y está prohibido. Debemos decírselo conectando con él, intentando empatizar. Así aumentan las opciones de que sea más colaborativo. Algunos niños, especialmente los más pequeños, se pueden sentir abrumados ante demasiadas opciones, ofrezcámoselas nosotros. “Sabes que no se juega con la pelota en casa, por qué no juegas con este otro juguete o a este otro juego”.

2. Nos sigue ignorando

Puede ser muy frustrante intentar comunicarnos con nuestro hijo y que nos ignore. Antes de que las emociones nos invadan, a la hora de poner límites y establecer las consecuencias tenemos que mantener la perspectiva. Como primera opción, no pensemos que nos está desafiando. Lo más probable es que esté tan centrado en jugar con la pelota que ni nos escuche. También existe la posibilidad de que sepa, por experiencia, que nos acabaremos cansando y le dejemos tranquilo. O puede que sea un niño de carácter fuerte y que necesite probar los límites muchas veces para ver si se mantienen firmes. La única excepción  sería si el caso de que esté usando el juguete de forma peligrosa que, por supuesto, hay que quitárselo.

3. Conectar incluso antes de corregir

Hemos pedido a nuestro hijo que deje de jugar a la pelota y aún no tenemos respuesta. Nos acercamos al niño y, si no nos sentimos capaces de sonreír, al menos le ofrecemos una expresión neutra. Podemos interceptar la pelota para conseguir su atención y ponerle una mano en el hombro. Ya tenemos su atención y es consciente de que pasa algo. Podemos ensalzar su dominio del balón y le explicamos donde se juega con él. Mientras hablamos le podemos ir llevando a la puerta. Abrimos y cuando sale le damos la pelota con una sonrisa.

Cuando las personas saben que se han equivocado se sienten alteradas y les invade el enfado. Eso mismo le ocurre a nuestro hijo. Si conseguimos conectar con él incluso antes de corregir el comportamiento es más probable que nos escuche de verdad, entienda la situación y quiera colaborar.

4. Encontrar una solución positiva

Una vez que se marca el límite, y que se ha redirigido el comportamiento, por lo general llega el final del incidente. Si se repite el proceso con calma y conectando con él llegará un momento en el que el niño se saltará el enfado e irá directamente al exterior a jugar a la pelota.

5. Consecuencias de lo ocurrido

Es importante tener bien definidos los límites y las consecuencias para que el niño llegue a interiorizarlos. Muchos padres creen que debería haber una serie de consecuencias para que el niño aprenda la lección. Pero no son conscientes de que en este punto ya existen esas consecuencias. Aunque según como se haya gestionado la situación irán en distintas direcciones.

Cómo perciben la diferencia entre el límite y el castigo

Aquí hemos querido presentaros las ideas que se le van a pasar a nuestros hijos por la cabeza antes ambas situaciones.

SIN el castigo, los niños han aprendido que:

  • No se puede jugar a la pelota en casa porque mancho las paredes y puedo romper algo.
  • Cuando mis padres me dicen algo, van en serio. No tiene sentido ignorarlos.
  • Mis padres se preocupan por lo que yo quiero. Me importa lo que ellos quieren.
  • Cuando a mis padres no les gusta lo que hago intentan escucharme y encontrar una solución buena para todos.
  • Nuestra familia se toma las reglas en serio.
  • Es importante tratar a los demás con respeto y amabilidad.

Un congrés posa en valor la importància de les Humanitats en el sistema educatiu

Docents intercanviaran experiències innovadores per a promoure l’actualització científica i didàctica

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levante-emv | valència 30.05.2018 | 12:40

La Conselleria d´Educació celebra el I Congrés d´Humanitats, Ciències Socials i Educació els pròxims divendres i dissabte, 1 i 2 de juny, a la Facultat d´Educació de la Universitat d´Alacant.

El congrés ja compta amb prop de 400 inscripcions i el seu objectiu és posar de manifest la importància i el valor de les Humanitats dins del sistema educatiu valencià per a la formació de persones lliures, responsables i crítiques, involucrades en la construcció d’un món millor. A més, pretén promoure l’actualització científica, metodològica i didàctica d’estes assignatures. Tanmateix, la intenció és fer visibles, compartir i posar en valor les bones pràctiques educatives que tenen lloc a les aules valencianes.

Programa per especialitats

Durant les dues jornades del congrés les comunicacions estaran distribuïdes per blocs: un de general per a tots els assistents i diversos d’específics, dividits per especialitats.

Les comunicacions generals aniran a càrrec de Joan Pagés Blanch, de la Universitat Autònoma de Barcelona, amb el títol «La didàctica de les Ciències Socials i els seus reptes»; de Xosé Manuel Souto, de la Universitat de València, que farà la xarrada «Identitats escolars i l’espai geogràfic»; de Néstor F. Marqués, coordinador del projecte cultural Antigua Roma al dia (@antigua_roma en Twitter), que parlarà de patrimoni virtual i divulgació cultural; i, finalment, Antonio Campillo Meseguer, de la Universitat de Múrcia, que farà una comunicació amb el títol «El papel de la filosofía en la sociedad actual».

Així mateix, en les comunicacions específiques (que es dividixen en etapes, cicles i especialitats), els assistents podran triar un dels diversos blocs: Geografia i Història; Infantil i Primària, o Filosofia, Economia i Clàssiques.

Este congrés, del qual es pot consultar tota la informació en http://mestreacasa.gva.es/web/cefireambithis/congres, forma part del Pla 2018 de la conselleria per a la participació i la formació del professorat valencià, conformat per nou congressos que es duran a terme des de maig fins a novembre.

Més formació

A més del d’Humanitats, els pròxims congressos en 2018 se centren en les àrees d’Educació en Ciències Socials; Plurilingüisme; Tecnologies de la Informació i la Comunicació; Ensenyaments Artisticoexpressius; Educació en Ciències, Tecnologia i Matemàtica; Formació de Persones Adultes, i Educació Infantil. La informació es pot consultar en: http://mestreacasa.gva.es/web/formaciodelprofessorat/congressos.